El líder del PSOE, Pedro Sánchez, dijo ayer que su partido se tomará las elecciones catalanas “como si fueran unas generales” porque serán la primera estación antes de un cambio de gobierno en España, y por eso llamó a la máxima participación posible.
Durante un acto en Tarragona ante unas 600 personas para apoyar al candidato Miquel Iceta (PSC), Sánchez cargó contra el presidente del Gobierno y el de la Generalitat por “utilizar a Cataluña con fines partidistas”, y reivindicó la unión emocional entre Cataluña y el resto de España. Para él, los presidentes Mariano Rajoy y Artur Mas serían un fraude porque se esconden para no hacer balance de sus gobiernos, y criticó a la candidatura de Junts pel sí por “considerar que hay una corrupción mala del PP y una buena de CDC”.
En catalán, Sánchez dijo que no le gusta “la España de Rajoy” porque no representa la pluralidad ni la diversidad de los españoles, y aprovechó para desear la enhorabuena al dirigente del PP Javier Maroto por su matrimonio homosexual, que fue motivo de controversia en este caso.
También acusó al Gobierno del PP de ser “de extrema derecha, por tachar de terroristas a los que huyen del terror” en Siria, y por aprobar además la Ley de Seguridad Ciudadana, la reforma laboral y la Lomce. Asimismo prometió, que si ganara las generales, derogar la Lomce, impulsar un nuevo Estatuto de los trabajadores, y volver a asumir el compromiso con los Juegos Mediterráneos de Tarragona de 2017, que consideró que el PP abandonó en este sentido.
Sánchez habló después de los discursos del candidato del PSC a la Generalitat, Miquel Iceta, y el cabeza de lista por Tarragona, Carlos Castillo, y también asistieron los diputados Celestino Corbacho y Xavier Sabaté; el líder del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, y la directora de campaña del PSC, Assumpta Escarp.
