Ni el más leve gesto de enfado o preocupación, más bien todo lo contrario. La petición de IU para que dimita por su «imputación» en el caso Caja Segovia no le ha hecho ni cosquillas al alcalde, Pedro Arahuetes. O dicho de otro modo, apenas unas cosquillas es lo que le ha provocado, porque la exigencia de la coalición «me hace reír» aseguró ayer, sin tapujos, el regidor.
Arahuetes se afanó ayer en explicar que hasta la fecha no existe contra él, a través del correspondiente auto judicial, la imputación de ningún presunto delito y que tan solo hay una petición de la Fiscalía, que fue aceptada por el titular del Juzgado número 2, para que acuda a declarar sobre el caso, junto con otros 16 exconsejeros. La Fiscalía formuló la petición por la falta de resultados en los requerimientos de distinta documentación sobre las retribuciones millonarias que percibirán nueve directivos, que podrían sumar hasta 35 millones de euros, según denunció UPyD.
Arahuetes aclaró que no puede confundirse el estar imputado o procesado por un presunto delito con el de declarar «en calidad de imputado», figura que, según explicó el alcalde, equivaldría, simplemente, al de ‘testigo con protección’, en tanto que, de esta manera, el declarante puede acudir asistido por un abogado o negarse a responder a alguna pregunta del juez.
Arahuetes enmarcó las manifestaciones del coordinador provincial de IU, José Ángel Frías, en el «totum revolutum» creado en torno al caso y al uso inexacto, y en algún caso malintencionado, de la palabra «imputado». Frías, acompañado por el concejal de IU, Luis Peñalosa, pidió la dimisión de Arahuetes por su «imputación» en el caso Caja Segovia, al tiempo que informó que la coalición ejercerá la acusación particular en las diligencias abiertas en el Juzgado número 2 de Segovia, por las retribuciones millonarias a exdirectivos de la Caja, y también en las que instruye el Juzgado número 5, en relación con la hipoteca que pesa, entre otros inmuebles, sobre el Torreón.
«Me tengo que reir, podría hacer tanta sangre…», dijo Arahuetes, en alusión a la petición de IU. El alcalde explicó que fue el propio concejal de IU, Luis Peñalosa, quien le informó del propósito de la coalición. «Casi hasta me pidió disculpas, pero no voy a dar más detalles», añadió Arahuetes, para afirmar a continuación que «el día que quiera Peñalosa, presenta una moción de censura, se alía con el PP y me aparta de la Alcaldía». Arahuetes, sabedor de que IU no facilitará la Alcaldía a Jesús Postigo (PP), según admitieron tanto Frías como Peñalosa, retó a la coalición a que tomará la decisión de presentar una moción de censura si realmente querían su marcha de la Alcaldía. «IU no tiene que pedir la dimisión, solo presentar una moción de censura, me pueden echar el día que quieran», dijo.
Preguntado sobre la postura de IU, Arahuetes indicó que «hay gente que puede ver demagogia, un intento de confundir, cada uno puede pensar lo que quiera, pero lo que está claro es que, en mi caso, no hay imputación y solo me han citado a declarar» por las retribuciones millonarias a los directivos. Arahuetes recordó que él mismo solicitó una junta extraordinaria del Consejo de Administración para abordar el asunto. Cuando se celebró la reunión y se dio la información, Arahuetes, apuntó que era la primera vez que se informaba al Consejo de Administración de estas retribuciones y «al día siguiente dimití», en noviembre de 2011.
«Ya he expresado mi indignación y perplejidad por aquello, y he pedido explicaciones en todos los ámbitos», añadió Arahuetes, que también se refirió a la petición de Frías de que devuelva las cantidades percibidas como miembro del consejo de administración, que IU cifra en 46.500 euros desde 2006.
«¿Qué respondo a eso?. Pues si él [Frías] devuelve también todo el dinero que ha ganado trabajando, me parece bien», ironizó Arahuetes, que, en anteriores ocasiones, ya ha manifestado que no piensa devolver el dinero cobrado por asistencia a los Consejos de Administración. IU desveló que Arahuetes habría cobrado 49.700 euros entre 2006 y 2011. «No entiendo el porqué dan las cifras desde 2006, si yo soy consejero desde 2003», dijo Arahuetes quien indicó que él cobró 300 euros por cada reunión del Consejo de Administración, que se convocaba una vez al mes, salvo cuando se discutió la integración con Caja Madrid (en Bankia), donde los encuentros de trabajo fueron más frecuentes.
