El éxito tras veintidós ediciones celebrando el ‘Concierto de las Velas’ estaba más que asegurado. No por ello, los nervios previos a las dos noches de celebración seguían estando presentes.
Con menos afluencia de público —10.000 personas contabilizadas hasta las 23:00 horas— Pedraza seguía registrando un lleno absoluto en sus calles. Nadie quería perderse el espectáculo luminosos que ofrecieron las 25.000 candelas repartidas por plazas, casas y calles, por lo que caminar a veces resultaba difícil sin tropezar con turistas inmortalizando el momento con sus cámaras.
Ya son veintidos años de labor que, desde la Fundación villa de Pedraza, se lleva realizando para preservar el patrimonio de la villa. Su presidente, Javier Acebo, se mostraba satisfecho con el éxito de la presente edición, aunque no cesa en incidir que aún queda mucho por hacer.
Con sede anexa a la iglesia de Santo Domingo, se quiere dotar a la fundación de un espacio que además sea centro polivalente de referencia cultural de la villa. Por ello, con las ganancias obtenidas de la venta de entradas de los ‘Conciertos de las Velas’, se quiere seguir manteniendo el valor patrimonial pedrazano así como mantener la oferta cultural por la que llevan apostando tantos años.
Las obras de rehabilitación son largas y costosas, por lo que a las fases ya acabadas de recuperación de fachadas, integración de los edificios anexos a la iglesia y enterramiento del cableado, hay que sumar la finalización del auditorio y la dotación a la sede de un espacio capaz de albergar esposiciones y conciertos entre otros.
Este año la venta de entradas ha sido algo inferior -1.500 entradas vendidas en la pasada velada- en comparación a la de la última edición en la que se recaudaron unos 180.000 euros.
Este año la oferta musical se abría en la primera noche con los solistas del ‘Covent Garden’, un concierto que registró un lleno absoluto quizá por la procedencia londinense de la formación. A pesar de la baja de última hora del violinista acompañante del director de la orquesta, Vasko Vassilev, el concierto no dejó indiferente a nadie.
La última noche estuvo reservada para la gran Orquesta Sinfónica de Castilla y León, que en palabras de Javier Acebo, presidente de la Fundación Villa de Pedraza, fue “un concierto maravilloso, donde el director de la orquesta fue feliz pudiendo dirigir en semejante escenario”.
Una edición más, Pedraza se vistió de gala para recibir a propios y extraños en una noche que se ha ganado, gracias al esfuerzo de pedrazanos y fundación, los calificativos de mágica y especial. Y es que las veladas de Pedraza son ya una tradición en la que luz y música ofrecen un espectáculo visual único en España que la Fundación Villa de Pedraza se encarga de mejorar año tras año.
