La popular sifonada ha puesto el broche final a las fiestas de la Exaltación de la Cruz de Cabezuela. Un año más, los vecinos acabaron sus festejos pasados por agua, con el lanzamiento de sifón a cualquiera que al mediodía pasara por la plaza de Cabezuela. A pesar del descenso de temperaturas que se ha registrado estos días, los vecinos salieron a la plaza dispuestos a divertirse y disfrutar del último acto de las fiestas, la sifonada, una de las citas ineludibles para todos los cabezolanos.
La localidad concluyó así cinco días de fiesta, con una alta participación de vecinos y visitantes en los actos festivos, clausurando el periodo estival.