El alcalde de Burgos, Javier Lacalle, anunció ayer por la tarde la paralización definitiva de las obras para transformar en bulevar la calle Vitoria del barrio de Gamonal por «imposibilidad» de continuar con el proyecto.
Así lo explicó en una rueda de prensa en la que defendió que «es mucho más importante la convivencia» de los vecinos que «60, 50 ó 40 obras», aunque advirtió de que «el bulevar no ha sido el problema» de los disturbios producidos en el barrio, sino «la excusa».
Tras este anuncio, Lacalle dijo, en declaraciones recogidas por Europa Press, que el lunes comenzará la adecentación de la calle, que se encuentra parcialmente levantada por el inicio de los trabajos para el bulevar, para devolverla a su estado inicial.
El anuncio se produjo después de que el Pleno del Ayuntamiento de Burgos rechazara por la mañana, con los votos del PP, las mociones de los grupos socialista y UPyD para paralizar de forma definitiva las obras de remodelación de la calle Vitoria en Gamonal, responsable de los últimos disturbios ocurridos en el barrio, al tiempo que aprobó otra presentada de urgencia por el PP para su interrupción temporal.
Fue la mayoría absoluta de los ‘populares’ la que impidió votar otras dos mociones presentadas con carácter de urgencia por PSOE e IU en la que se exigía la dimisión del alcalde, Javier Lacalle. UPyD se desmarcó de estas iniciativas, aunque defendió que «por coherencia política» Lacalle debería renunciar a su cargo.
El portavoz del equipo de Gobierno local y vicealcalde de la ciudad, Ángel Ibáñez, había defendido en todo momento la «elevada participación» en el proyecto de Gamonal desde sus inicios hace ahora más de dos años y ha reiterado el «claro compromiso» social del Gobierno municipal en el marco de la coyuntura económica actual.
En este sentido, argumentó que ocho de cada 10 euros del Presupuesto municipal se destinaban a gasto social, mientras que uno de cada 10 se deriva a inversiones como el proyecto de Gamonal, que además de contribuir a la mejora de una zona fomenta la creación de nuevos puestos de trabajo.
Pese a las votaciones en contra de los ‘populares’, los grupos municipales de la oposición habían pedido en numerosas ocasiones durante la sesión plenaria la paralización definitiva del proyecto.
Uno de los más críticos fue el portavoz del PSOE, Luis Escribano, quien reiteró la «urgencia» de paralizar las intervenciones e intervenir en el populoso barrio «escuchando a los ciudadanos».
Escribano señalaba que el Ayuntamiento tiene una «deuda histórica» con Gamonal y que por ello se hacía necesario atender las necesidades sociales que reclaman sus vecinos. En este contexto, recordaba, además, que «muchos» de los habitantes del barrio se encuentran en situación de desempleo, por lo que se precisa una mayor inversión social.
En la misma línea se pronunció el portavoz municipal de UPyD, Roberto Alonso, quien además de exigir la paralización del proyecto, insistió en que los hechos acaecidos en Gamonal son el reflejo del «hartazgo social», a la vez que lamentaba el daño que se ha producido a la imagen de Burgos.
Por su parte, el portavoz de IU, Raúl Salinero, apostaba por abandonar el proyecto y articular los mecanismos necesarios para fomentar la participación social no sólo en el barrio, sino también en el conjunto de la ciudad.
En este sentido, acusaba al equipo de Gobierno local de llevar a cabo «actuaciones politiqueras» y de actuar «a espaldas de los ciudadanos». «El PP no entiende lo que está sucediendo en la calle», señalaba el edil.
En ese momento, el primer edil respondió que habían abierto «unos días de diálogo y reflexión total, absoluto y sincero con los vecinos y se desarrollarán en los próximos días”. También señalaba que “cuando la decisión sea definitiva se acometerá el retiro de los escombros y el acondicionamiento de la zona”.
La sesión plenaria había sido interrumpida en varias ocasiones por algunos vecinos que accedieron al Salón de Plenos y recriminaron a Lacalle su gestión ante los hechos ocurridos en Gamonal. Bajo gritos de ‘Lacalle dimisión’, el primer edil se vio obligado a interrumpir en varios momentos la sesión, a la que no pudieron acceder muchas personas por el aforo limitado del lugar. Por otro lado, más de 2.000 vecinos de Burgos se manifestaron a lo largo de la mañana por las calles de la capital en contra del proyecto del bulevar de Gamonal y a gritos de ‘Lacalle dimisión’.
La movilización partió de la calle Vitoria para terminar en la Plaza Mayor, frente al Ayuntamiento, donde permanecieron desde las 9.00 horas hasta el cierre de la sesión plenaria, arrojando, algunos de los participantes, huevos a la fachada de la Casa Consistorial.
En el recorrido hasta la Plaza Mayor los manifestantes se pararon también ante la Subdelegación del Gobierno y ante la Diputación Provincial con abucheos a los políticos.
