Unanimidad con matices. Los ponentes que participaron ayer en el seminario ‘Salir al exterior, sí se puede’, organizado en Segovia por Empresa Familiar de Castilla y León (EFCL), consideran que la exportación es “una necesidad” para cualquier empresa y más cuando el mercado nacional sufre los efectos de la crisis económica.
El propio consejero de Economía y Empleo de Castilla y León, Tomás Villanueva, que clausuró ayer esta iniciativa en el Restaurante José María, calificaba el proceso de internalización de las empresas como “imprescindible” y “clave”.
Villanueva anunció que había venido a escuchar a los responsables de empresas familiares de la región y a hacer “una reflexión sobre la situación de la economía de Castilla y León y su entorno, con países que están muy apagados en estos momentos”, dijo.
Por otro lado, manifestó que la internacionalización de pymes “ha sido siempre nuestra política industrial” y afirmó que en el contexto actual las empresas tienen que contar “con un gestor en internacionalización y otro en I+D”, porque también la innovación es clave, en su opinión.
Antes, el presidente de EFCL, Gerardo Gutiérrez, admitía a EL ADELANTADO que “cualquier proceso de exportación, y ni te cuento ya si se trata de implantación en el exterior, requiere de una masa crítica que pocas empresas familiares en Castilla y León son capaces de tener”. Sin embargo, añadía que del centenar de empresas que forman esta asociación en la Comunidad Autónoma —sólo cinco o seis de la provincia de Segovia—, unas setenta “están internacionalizadas y llevan haciendo sus deberes en este sentido desde hace tiempo”.
Gutiérrez echó mano de dos frases para resumir la situación a la que se enfrentan las pequeñas empresas familiares de Castilla y León en proceso de internacionalización: “El éxito es lo que ocurre después de sucesivos fracasos” y “no importa tropezar, lo importante es no caer. Si tropiezas y no caes, adelantas camino”; es decir, este empresario del sector farmacéutico insistió en que “hacen falta experiencias, salir al exterior y no desistir porque las empresas que tengan una dimensión mínima no tienen más remedio que complementar su presencia en mercados nacionales con una presencia en el exterior. No hay vuelta atrás y ya no se plantea como una opción si no como una necesidad”.
Dentro del seminario se celebró una mesa redonda en la que participaron cuatro empresarios —César Pontvianne (Plásticos Durex), Diego Rodríguez (Grupo Inzamac), el segoviano Miguel Olmos (Montenevado) y Carlos Moro (Grupo Matarromera), moderados por el director general de Radio Televisión Castilla y León, Eduardo Álvarez.
Rodríguez afirmó que su empresa, dedicada a la ingeniería y consultoría, salió al exterior “por pura necesidad, para diversificar mercados”, aunque añadió que en el sector servicios hay que tener cuidado y no ver la internalización “como única salida”. En su opinión, ésta debe ir aparejada con la innovación en el mercado nacional. “De lo contrario se corre el riesgo de degradar la empresa en el exterior”, añadió.
Por su parte Olmos explicó que el mercado del jamón curado en España tiene más de 2.000 productores, una competencia muy alta si se quiere crecer, por lo que la empresa de Carbonero el Mayor, que factura 24 millones de euros al año y realiza un tercio de sus ventas en el exterior, se vio obligada a buscar mercados donde la competencia fuera menos evidente.
Diferente fue la experiencia de la salmantina Plásticos Durex, ya que, según afirmó Pontvianne, fueron sus clientes quienes demandaron su presencia en otros países, como acompañamiento, utilizando el término anglosajón ‘partner’ (socio o asociado).
