A veces, el mejor homenaje no está en el nombre de un premio ni en el aplauso prolongado, sino en la voz de quien recuerda. Carlota tomó la palabra, serena y valiente, en un instante que ya es recuerdo de quien ha recorrido un camino emocional demasiado pronto. Escucharla fue detener el tiempo. Su entonación tranquila, la mirada que se levantaba tímida del papel cuando el corazón apretaba, nos llevó a muchos a echar la vista atrás para recordar el humor, humanidad y alegría de Pablo… y es que el periodismo deportivo va sobre todo de formar parte de cada historia. El mismo Tomás Guasch se repuso cual profesional de larga trayectoria para dar un trago y rescatar la lagrimita que asomaba en muchas de nuestras miradas. Fue un cierre perfecto para una Gala que volvió a demostrar que el deporte segoviano atesora grandes deportistas y no renuncia a retos ambiciosos.
Una noche en la que convivieron veteranía y juventud, mesura y descaro, y en la que tuvimos la oportunidad de aplaudir a los mejores. No es fácil cuadrar agendas ni reunir a deportistas en plena temporada, pero el cariño pudo más. Quienes pudieron estar hicieron un esfuerzo extra por sentir de cerca el reconocimiento de su gente.
Enhorabuena a Elena y a todos los compañeros y compañeras de la prensa deportiva. Compartimos una gala magnífica, un espacio de encuentro donde coincidimos periodistas, patrocinadores, deportistas, técnicos, clubes, federaciones, instituciones y amigos.
Me siento afortunada por haber entregado un reconocimiento a una mujer ejemplar por trabajo y talento, Marina Muñoz, también por cada mérito reconocido y sobre todo por haber compartido la emoción y el orgullo colectivo. Porque cuando el deporte se vive así, nos une y nos hace mejores.
