El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, definió ayer a Unidos Podemos, la coalición que ha conformado con IU y otros partidos para concurrir a las elecciones del 26 de junio, como una fuerza política “patriótica y plurinacional”, llamada a ocupar “el nuevo espacio socialdemócrata”. “Decimos que somos patriotas y que Unidos Podemos es una candidatura patriótica y a un tiempo plurinacional”, aseguró en un desayuno informativo en el que fue presentado por el recién elegido coordinador federal de Izquierda Unida, Albert Garzón.
Iglesias, que aseguró no “tener problemas” con poner “etiquetas”, erigió de este modo a su formación como los llamados a liderar de ese “nuevo espacio” de la socialdemocracia, aunque reconoció que “no están solos” ya que también se integran “organizaciones de la izquierda tradicional de Cataluña y de España”, de las que ha destacado principalmente a Izquierda Unida. En referencia a si cree que los militantes del Partido Comunista como Garzón y gran parte de IU estarán cómodos en ese nuevo espacio de la socialdemocracia, Iglesias defendió que Karl Marx y Friedrich Engels “eran socialdemócratas”. “Es un término con una capacidad de subsunción enormemente amplio”, apostilló entre risas.
No obstante, continuó explicando que cree que “los significantes son lo de menos”, aunque argumentó que la elección de este término para definir Unidos Podemos responde a que se siente “más clásico” a la hora de definir las opciones políticas, a diferencia de su ‘número dos’, Íñigo Errejón, quien aseguró hace días en una entrevista que “los comunistas y los socialdemócratas son especies del pasado”. “No necesariamente necesitamos inventar etiquetas nuevas”, prosiguió, para aclarar sin embargo que “ser socialdemócrata en el siglo XX” no es lo mismo que serlo “en el siglo XXI” porque estas opciones se han redefinido “por completo”.
Por otra parte, defendió que ese nuevo espacio de la socialdemocracia que Unidos Podemos aspira a “ocupar”, y que representa “la principal alternativa de Gobierno al PP”, debe entenderse necesariamente con la “vieja socialdemocracia” que representa el PSOE, ya que ante la ausencia de mayorías absolutas, no será posible formar un Gobierno progresista sin su apoyo. “Necesitamos una alianza con la vieja socialdemocracia que nos permita abrir con ellos un debate de país”, enfatizó en un nuevo llamamiento al PSOE para que aclare cuanto antes con quién quiere pactar tras el 26 de junio y si permitirá que siga gobernando el PP o aceptará formar un Ejecutivo progresista de coalición con Unidos Podemos.
Según Iglesias, esta última no es sólo la opción “más sensata” sino la que, a su juicio, prefieren los votantes socialistas. Por ello, ha animado al PSOE a dejar en manos de su militancia esta cuestión, sobre todo si está preocupado por lo que dicen las encuestas, que en su mayoría confirman el ‘sorpasso’ de Podemos, “que decida la militancia y así no hace falta que les hagan las encuestas desde fuera”, apostilló.
Por su parte, el nuevo coordinador federal de Izquierda Unida y ‘número cinco’ al Congreso por Madrid de la coalición, Alberto Garzón, evitó aclarar si se siente cómodo en el “nuevo espacio socialdemócrata” en el que Iglesias situó a la marca electoral que ambos comparten y se limitó a subrayar que él donde se siente “cómodo” es “en la confluencia” con sus socios electorales. “Yo estoy perfectamente cómodo en esta confluencia, en el espacio de la confluencia que es de todo tipo de personas y todo tipo de identidades para ganar un país y resolver los problemas de la gente”, afirmó Garzón. Además, subrayó que se identifica con el mensaje lanzado por su socio de coalición, “si no, no estaría aquí”.
Finalmente, Garzón se mostró partidario de mantener la alianza con el partido de Pablo Iglesias si ésta consigue finalmente obtener más votos de los que las dos formaciones sacarían por separado, “ese resultado indicaría que la gente prima la unidad y no tendría sentido deshacerla”, indicó.
