“no pude juntar el agua con aceite, y cuando las estrellas salen ya estoy colgado del jirón de un sueño, el mundo entero no me vale, ayer por la noche me estaba pequeño, y plantao en un tiesto sin tierra, me invento otro mundo de puertas abiertas …”
Estoy trabajando en terapia la necesidad de expresar y no quedarme con ciertas cosas, es por ello que: existen mezclas difíciles de conseguir sin mucho remover y remover porque hay que tener claro que hay veces que no son compatibles los elementos. Cuando obtienes información y juegas con ella en tu propio beneficio es fácil que funcione, pero si la cosas cambian y no obtenemos lo que queremos, se produce una explosión que genera pasar de defender todo a convertirse en una crítica continua y destructiva que también se usa para unirse a otros elementos que es lo único que quieren escuchar. Triste pero tan real como la vida misma, pero si es por motivos laborales … se debería manejar de otra manera, aunque luego se nos llena la boca con sentir los colores.
Se acerca el final de temporada y aunque no está siendo un recorrido fácil, no seré yo el que se baje del barco, sigo confiando en que la mayoría de nuestros equipos y deportistas van a conseguir buenos resultas, aunque no todos pueden ganar. En mi casa me enseñaron a defender a la gente trabajadora y que con ello se obtienen los resultados, es por eso que me resulta triste oír ciertos comentarios, pero entiendo que al final son resultadistas y hay que respetarlos. Directivos, jugadores, equipos técnicos, … sigan confiando en su trabajo y esfuerzo, conciencia tranquila y cabeza alta.
Déjenme que me invente un mundo de puertas abiertas… y objetivos cumplidos.
¡TRES, va por vosotros, aunque no pienso empezar con la alfalfa y demás!!!
Semper Fidelis.
