El III Centenario de la Muerte de San Juan de la Cruz en Segovia, acaecido en 1891, fue el primer centenario sanjuanista que se celebró oficialmente en España, semejante al que había sido el teresiano de 1882, en un momento en que la rama masculina sigue reviviendo de sus cenizas. El Carmelo Reformado español había renacido en 1868, tras la desaparición en la década de 1830 del siglo XIX con la supresión de los carmelitas descalzos por las leyes desamortizadoras con el olvido del culto al santo, de modo que toma fuerza con la propia Restauración.
En la década de 1849, tras la escalada desamortizadora, solo quedaban 112 conventos de frailes con 2.106 religiosos, esta última cifra no supera los 400 o 500 el año 1868, fecha en que comienzan a recuperarse los conventos de la orden, el de Segovia en 1877, hasta los catorce conventos en 1891, pero sin que llegaran a recuperarse los de Fontiveros y Úbeda, lugares de nacimiento y muerte del Santo. Pero se tiene ya, el convento segoviano, sepulcro del santo en Segovia, lugar natural de la conmemoración del III Centenario.
El 1 de noviembre de 1890 aparece en Segovia la revista “San Juan de la Cruz” creada por los Carmelitas Descalzos para promover el citado III Centenario, donde San Juan de la Cruz quedaría entronizado como supremo poeta de la lírica española, gracias a Marcelino Menéndez Pelayo, entre otros.
Segovia y su convento-panteón del Santo van a ser el centro natural del Centenario. Expulsada la comunidad en 1836, dos beneméritos carmelitas son los sucesivos capellanes del santuario, con especial licencia, hasta el 24 de noviembre de 1877 en el que se recupera oficialmente para la vida conventual Descalza con los PP. Felipe de Santa Teresa y Gaspar de Jesús. Se ha impedido el traslado el cuerpo del santo a la Catedral y han resistido a las presiones del arzobispo Antonio María Claret que quería el convento para el noviciado de su congregación y del obispo de Segovia que pretendía su cesión a las Concepcionistas Franciscanas.
Un hecho singular concurre: la presencia de la familia real, primero en 1853 y luego ininterrumpidamente desde 1859 a 1868. Todos los veranos, miembros de la Familia Real visitan y veneran el sepulcro de San Juan de la Cruz. Normalmente lo hacen la reina, rey consorte e infantes. Con motivo de estas visitas se abre el sepulcro del santo en 1853, 1859 y 1860. La última visita de Isabel II tuvo lugar el 4 de agosto de 1868.

Restaurada la vida descalza y convertido el convento en Vicariato el 3 de diciembre de 1877, se eleva a Priorato el 21 de abril de 1883 y se convierte en Colegio de Profesores carmelitas el 11 de julio del mismo año. En el trienio de 1885-1888, siendo prior el P. Ignacio de Jesús, María y José, la comunidad acomete la restauración y dotación de iglesia, capilla del santo, sacristía y convento, que se prorroga en el siguiente 1888-1891. Una puesta a punto para el centenario, siendo prior en el trienio 1891-1893 el P. Pedro San José, y subprior el P. Eulogio San José, director de la revista “San Juan de la Cruz”, con su primer número que sale el 1 de noviembre de 1890, y que alienta la celebración del centenario.
El documento supremo del centenario es la Carta Gratus quidem del Papa León XIII, firmado en Roma el 4 de marzo 1891, junto de un Rescripto de la Sagrada Congregación de Ritos del 10 de enero de 1891, a petición del procurador general de la orden, Bernardino Santa Teresa, que concede el privilegio litúrgico de poder celebrar misas solemnes o rezadas del santo. También la carta que escribe el 19 de marzo de 1891 a toda la orden el Prepósito General de los Carmelitas Descalzos, Jerónimo María de la Inmaculada Concepción, animando a celebrar el Centenario del segundo padre de la orden, al igual que se había celebrado el Centenario Teresiano el año 1882.
Segovia, con su comunidad de Descalzos restaurada hace catorce años, su revista San Juan de la Cruz creada para promover el Centenario, y, sobre todo, con la posesión del sepulcro del doctor místico, es la capital nata de ese Centenario sanjuanista, como recoge D. Juan Bosco de Román en su trabajo titulado el “Tercer centenario de la muerte de Juan de la Cruz (1891) en España”.
La campaña se abre con la visita que, en mayo de 1891, hace a Segovia el recién elegido provincial de los Carmelitas Descalzos de Castilla, P. Fernando de la Inmaculada Concepción, y las que, con vistas a la organización y preparación del Centenario, realiza el Obispo de Segovia, D. José Pozuelo y Herrero.
El 7 de agosto de 1891 se reúnen todas las fuerzas vivas de la ciudad de Segovia, se selecciona una serie de nombres pertenecientes a todas las clases sociales con vistas a la formación de las diferentes comisiones del Centenario. La lista de nombres se concreta en la asamblea del día 10 y de una lista de 85 nombres, que incluye autoridades religiosas y civiles, militares, diputados, nobles, canónigos, religiosos carmelitas descalzos, párrocos, periodistas, se eligen 12 para la formación de la Comisión Ejecutiva.
En su primera reunión, 14 de agosto de 1891, la Comisión Ejecutiva acuerda la creación de cinco subcomisiones: de fiestas religiosas, de fiestas profanas, de asuntos literarios, de caridad, de economía, y la redacción de una circular a enviar a corporaciones, cofradías y gremios de la ciudad, en busca del necesario apoyo económico. Las subcomisiones quedan formadas el 17 de agosto y la de economía elabora la circular el 20 de agosto. El Ayuntamiento de Segovia responde con libranza especial de 2.500 pesetas y también responde la Sociedad Económica Segoviana de Amigos del País. La Subcomisión de Caridad asume el reto de proporcionar alimentos a los pobres y la Comisión Ejecutiva reunida del 7 de octubre acuerda dedicar los escasos recursos económicos obtenidos a obras de caridad.
No cabe duda que, había una pretensión subyacente en buscar un remedio al estado de postración económica en que se encontraba Segovia, mediante la atracción de una multitud de forasteros para que visitasen nuestra ciudad. Las subcomisiones de asuntos literarios y la de fiestas religiosas son las toman las riendas de la conmemoración.
La subcomisión de asuntos literarios tiene como presidente de honor a D. Juan de la Pezuela, Conde de Cheste, célebre militar y político del siglo XIX, director de la Real Academia Española desde 1875 hasta su muerte en 1906, vinculado íntima y familiarmente con Segovia. Se organizaron veladas literarias y un certamen literario en honor de San Juan de la Cruz.
La subcomisión de fiestas religiosas organizó los homenajes y cultos religiosos entre el 15 de noviembre al 3 de diciembre. Un evento importante fueron las peregrinaciones de los arciprestazgos segovianos al sepulcro segoviano del santo carmelita y una procesión solemne de la propia ciudad de Segovia desde la Catedral, organizada por el Cabildo con el mismo destino, unos actos que debían celebrarse entre el 15 al 21 de noviembre.
Entre los días 22 al 24 de noviembre se celebraría luego un Triduo solemnísimo en la iglesia-sepulcro del santo, seguido de una novena, hasta el día 30. Otro Triduo, del 1 al 3 de diciembre, en la iglesia de las Carmelitas Descalzas, cerraría las celebraciones.
