El Adelantado de Segovia
domingo, 12 abril 2026
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
El Adelantado de Segovia

Salvadores (solidarios), mediocres y miserables

En 1920 Max Scheler realizó unas reflexiones sobre el perfil psicológico de los líderes sociales y políticos de su tiempo. Se medía con Max Weber quien había distinguido varios tipos de liderazgo: carismático, tradicional y legal-racional

por Ángel Galindo García
12 de abril de 2026
ANGEL GALINDO
Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

Heridas

Nos han secuestrado al Cristo entronizado

El sepulcro vacío

En 1920 Max Scheler realizó unas reflexiones sobre el perfil psicológico de los líderes sociales y políticos de su tiempo. Se medía con Max Weber quien había distinguido varios tipos de liderazgo: carismático, tradicional y legal-racional. Justo en aquellos años Ortega y Gasset recuperaba la importancia de la nobleza en el comportamiento humano asociada con el valor moral de la aristocracia para la vida de los pueblos. A diferencia de una vieja y reaccionaria aristocracia, Ortega nos invitaba a ser excelentes en los oficios, profesiones y actividades sociales que emprendemos. A diferencia del burgués que se acomoda, el aristócrata se esfuerza, da lo mejor de sí y no se conforma con la mediocridad o indolencia de las masas.

Entre este elenco de líderes están los carismáticos. Los hay de dos clases: los que se mueven con el carisma de la vida interior, como Jesús de Nazaret, y modelo de vida libre, humana y ética; y aquellos que tienen el carisma de aparentar desde el vértice del templo y de la imagen. El primero muere dando luz y solidaridad, los segundos sucumben entre las bambalinas de la imagen, la tele y la foto. Estos no saben que todo pasa y su fama y belleza se hacen cadáver.

Acudí a Scheler porque distinguía entre jefes (los políticos) y modelos (los santos), matizando el liderazgo carismático de Weber, recuperando la importancia del modelo, lo que en la obra de Ortega vinculamos con la búsqueda de la excelencia moral. Recupero estas reflexiones para que perfilemos el conjunto de tipos humanos que la pandemia, la Dana, los hospitales están generando cuando buscamos una clasificación moral de los liderazgos políticos que nos rodean.

Es difícil cuestionar el espíritu aristocrático, quijotesco y hasta caballeresco que nos evoca la imagen de miles de voluntarios pertrechados de escobas y cepillos luchando contra los molinos del barro incrustado y las basuras y saliendo a los balcones con su generosidad durante la pandemia. La Dana y la pandemia han sacado lo mejor de la ciudadanía y recuperando una aspiración popular a la excelencia moral que encontramos en todos aquellos que están dando lo mejor de sí en estas circunstancias. No solo están dando lo que tienen (dar “lo mío”) sino que están dando de sí mismos lo mejor de sus oficios, profesiones, tiempos y personas. Quizás, sin saberlo, han seguido el ejemplo del carismático de Nazaret resucitado de entre la oscuridad de la mentira de los humanos.

Entre este embarrado y crucificado contexto de generosidad, nobleza y aristocracia desbordante, descubrimos también dos tipos de liderazgo moralmente diferentes. Por un lado, el de los mediocres, que no son aquellos responsables municipales que lo están dando todo por sus gentes porque saben que en el oficio político solo vale quien sirve, sino aquellos que aprovechan la oportunidad para calentarse un poco removiendo las cenizas o el fango: son los Pilatos que se lavan las manos huyendo de los insultos, los soldados que se reparten las túnicas ante los focos de los periodistas o los miembros del Sanedrin (el parlamento nacional) que pontifican haciendo leyes eutanásicas. Los mediocres son líderes que dicen hacer lo que pueden, u obligan a hacer lo que ellos no hacen, pero que se han especializado en la zoología del chivo expiatorio, la responsabilidad siempre es de los otros. También estamos viendo tipos miserables carentes de empatía, compasión y humanidad mínima. Son tipos diabólicos que irónicamente instrumentalizan el dolor de los demás como oportunidad para el beneficio propio. Comienza el juego, repasen la actualidad y asignen nombres.

Ha llegado la Pascua¡¡ Pero los aristócratas, mediocres y miserables, siguen buscando chivos expiatorios para ocultar sus desmanes: los miembros de la Iglesia, dicen, son los pederastias, mientras en sus casas, colegios y gimnasios abusan de sus niños; los malos son los del partido opuesto, mientras en su tribu hay animales corruptos y mujeriegos; los otros dicen SI a la guerra mientras dentro de su casa hay división, mentira y enfrentamiento.

Los mediocres y miserables deben dar paso a aquellos que con su generosidad abren las puertas a los otros porque, saben que en el otro, en el vecino queda reflejada la propia imagen de generosidad y ciudadanía. Sigamos con el juego, repasen la actualidad y pongan nombres a los personajes.

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Transparencia

No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda