El Barça apeló al orgullo y al oficio de campeón para dar la vuelta a una mala primera parte, en la que Williams dio alas al sueño del Athletic, y plantarse en semifinales de la Copa del Rey por sexto año consecutivo después de un segundo tiempo en el que la eficacia de la ofensiva azulgrana fue suficiente para doblegar (3-1) a unos leones desfondados tras el descanso.
Con Busquets e Iniesta en el banquillo y sin Arda Turan por un proceso febril, además de la baja de Jordi Alba por lesión, Luis Enrique dio entrada en la línea defensiva a Vermaelen y Mathieu, recolocando a Mascherano en el centro del campo, y a punto estuvo de costarle un disgusto al conjunto azulgrana.
Williams superó a Ter Stegen con ochenta minutos por delante y el Athletic pudo hacer más sangre en una mala primera parte de los azulgrana, lo que hizo pensar a los de Ernesto Valverde en la remontada tras el 1-2 de la ida favorable a los de Luis Enrique.
Pero tras el descanso, los rojiblancos acusaron el cansancio tras una primera parte muy intensa y Luis Suárez sacó a relucir la efectividad y la clase del tridente azulgrana para despejar una eliminatoria en la que el propio Luis Suárez pudo terminar en el vestuario expulsado por doble amarilla, pero Hernández Hernández no castigó la mano del uruguayo.
Con Busquets ya en el campo, primero Piqué y en el tiempo de prolongación Neymar dieron la victoria al Barça en el sexto y definitivo encuentro entre azulgranas y leones después de la Supercopa de España, que reposa en la vitrina de trofeos de San Mamés, dos de Liga con sendas victorias culés y esta eliminatoria copera, más igualada de lo que el marcador indica.
