Nueve residentes del Centro de Atención a Minusválidos Psíquicos (C.A.M.P.) El Sotillo pasearon por las inmediaciones del Alcázar y disfrutaron de las vistas que ofrece la fortaleza segoviana, acompañados de dos monitoras y la psicóloga del centro. Se trata de una de las actividades enmarcadas en la programación de la residencia para discapacitados intelectuales dependiente del Área de Asuntos Sociales y Deporte de la Diputación Provincial, que tiene como uno de sus objetivos la interacción de los internos en acciones de la vida cotidiana.
En la misma línea, durante el último mes, los residentes celebraron sus cumpleaños en una fiesta común, visitaron la Escuela de Formación Agraria y disfrutaron de diferentes paseos por las calles más céntricas de Segovia. Esta visita al Alcázar se repetirá a principios de mayo con otro grupo de residentes, mientras que la dirección del Centro ha preparado una excursión a Benidorm del 19 al 24 de mayo en la que participarán una veintena de residentes.
Para el diputado del Área, Miguel Ángel de Vicente este tipo de iniciativas son “fundamentales para mejorar el grado de independencia de las personas con discapacidad intelectual, para motivarles en su vida diaria dentro del centro y para estimularles en su relación con los demás”.
La dirección del centro, con Carmen Galán como responsable, apuesta así por la apertura “de fuera hacia dentro” con la presencia de alumnos en prácticas —según indican fuentes de la institución—, como con “la apertura de dentro hacia afuera”, con este tipo de iniciativas como punto clave para el correcto desarrollo de las terapias, en la medida de las posibilidades de cada residente.
