Poco después de la puesta en marcha del aparcamiento subterráneo de la avenida de Padre Claret comenzaron los problemas por el hundimiento de la calzada. La empresa concesionaria del parking, Isolux-Corsan, era la responsable, por contrato, del mantenimiento del tramo de la vía en la superficie de las instalaciones y, de hecho, el verano pasado, se acometieron obras de acondicionamiento “provisional”. Nuevamente han aparecido deficiencias en el firme, principalmente junto a una caja de registro en la zona más próxima a la plaza de la Artillería. Pero ahora el responsable de arreglarlo es el Ayuntamiento, ya que el pasado mes de enero el Gobierno Municipal alcanzó un acuerdo con Isolux-Corsan en ese sentido, además de una compensación no monetaria por el bajo rendimiento del aparcamiento entre 2013 y 2016.
