Nuclenor abre la puerta a la reactivación de la central nuclear de Santa María de Garoña, lo que supone un giro radical a su idea inicial de cerrar la planta atómica el próximo mes de julio. Una decisión que tomó en la tarde del jueves el Consejo de Administración, en reunión extraordinaria, y que trasladó al Ministerio de Industria con el objetivo de revocar, parcialmente, la Orden Ministerial del 29 de junio de 2012. La intención es mantener abierta la posibilidad de solicitar una renovación de la autorización vigente que expiraba el citado 6 de julio.
Tras la publicación de la Orden Ministerial del 29 de junio de 2012, y considerando las posibles consecuencias «negativas» derivadas de la inminente publicación de la Ley de Medidas Fiscales para la sostenibilidad energética, Nuclenor recuerda en un comunicado que solicitó el año pasado en dos ocasiones al Ministerio de Industria, Energía y Turismo (14 de agosto y 3 de septiembre) que concediese una prórroga para la presentación de la solicitud de renovación de la autorización de explotación de la central.
La aplicación de dicha nueva ley -de acuerdo con los borradores conocidos entonces- situaría a Nuclenor en patrimonio negativo, dada la magnitud de los tributos que debían abonarse por mantener la operación de la central. No habiéndose concedido las prórrogas solicitadas, Nuclenor comunicó al Ministerio de Industria el 28 de diciembre de 2012, un día después de la publicación en el BOE de la Ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética, su decisión de cese de la actividad de Santa María de Garoña, no descartando la posibilidad de que la planta fuera puesta de nuevo en funcionamiento si dispusiera de nuevos elementos de valoración.
El escenario ahora es otro, si bien, según confirmaron fuentes del comité de empresa, la solicitud que ha presentado la titular de la planta atómica es por un año, tiempo en el que la central podría mantenerse abierta pero no operativa. Si el acuerdo, finalmente, llega a buen puerto, e Industria da luz verde al permiso de explotación, el tiempo mínimo hasta que la planta pueda estar plenamente operativa sería aproximadamente un año. En la actualidad, la central se encuentra al 45 por ciento de su actividad.
Por último, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ya ha recibido de Industria la solicitud de Nuclenor y decidirá en los próximos días en qué pleno analizarán los consejeros este asunto.
