Siguiendo las enseñanzas de José Ortega y Gasset, un partido de vuelta tiene dos sujetos; el yo, y las circunstancias. Sobre todo, las circunstancias, omnipresentes, hasta una micra irregular del césped de San Lorenzo, que espera lleno de colorido a la Gimnástica Segoviana. El marcador de la ida, la circunstancia dominante, no permite a los visitantes el planteamiento de Calahorra, donde la mochila del 3-0 permitió, pese a los apuros con los que no dialoga el resultado final, superar el trance sin mirar apenas portería. En esa línea gira la interpretación del técnico del Laredo, Chiri: “Por las características de los jugadores que tiene y su forma de jugar, no me espero una Segoviana que venga a encerrarse y hacer un partido defensivo. No creo que sea su mejor arma”.
El cuadro cántabro relativiza el doloroso final de la ida, con un fallo de su portero, David, al filo del desenlace. “Si hay algo que alabarle a este equipo es el gen competitivo. Les veo muy metidos y daremos el nivel”. El tanto de Dani Arribas desequilibró un encuentro parejo. “Fue un partido igualado en el que yo creo que las mejores ocasiones y acercamientos fueron nuestros. El gol vino en una jugada desafortunada y el resultado más justo habría sido el empate”o
Bubu, duda
Chiri se muestra satisfecho por la actuación de sus pupilos en Segovia. “En la primera eliminatoria sabíamos y comprobamos que nos enfrentábamos a un equipo muy superior a nosotros [Mérida]. Logramos igualar la eliminatoria y pensábamos que pasábamos. En esta, hicimos un partido que no merecimos perder, pero esto es el fútbol. Hay que pensar que en esta segunda parte igual no merecemos ganar nosotros pero la fortuna no sonríe”. Con Bubu como única duda, aunque evoluciona favorablemente de las molestias que sufrió en La Albuera y espera jugar, el técnico defiende el mismo planteamiento. “Hemos jugado así todo el año y no podemos hacer ningún cambio porque cuando haces algo que no has ensayado suele salir mal”.
“Esto huele a fútbol”
El factor ambiental de San Lorenzo, donde el cuadro rojillo solo ha perdido un partido en todo el curso, es un argumento en el que se ha apoyado para superar durante la temporada regular a históricos como la Gimnástica de Torrelavega o el Rácing B. “Es de los campos en los que vas y dices ‘Esto huele fútbol’. El papel de nuestro público es fundamental, es una afición de otra categoría, ya se vio en Segovia”. Chiri le quita importancia a las dimensiones (105×66 metros La Albuera y 103×62 San Lorenzo). “No hay mucha diferencia, lo que pasa es que la sensación de estrechez es más grande porque hay una valla cerca de las líneas y el campo de Segovia daba más sensación de amplitud”.
Ese factor psicológico puede tener un peso mayor que la distancia física para una Segoviana que deberá adaptarse a un entorno desconocido. Su gran argumento es haber dejado la puerta a cero, obligando al Laredo a marcar tres goles en caso de necesitar recoger la pelota de su red. La idea del cuadro cántabro es no anticipar acontecimientos. “Tenemos que ganar, y da igual hacerlo en el minuto 30, 60 o 90. En el momento en que metas un gol, se iguala la eliminatoria y empieza un partido nuevo para los dos. No creo ni de que haya que marcar en los primeros diez minutos ni de meternos atrás para evitarlo”.