El delantero de la selección brasileña y del FC Barcelona, Neymar Junior, reconoció ayer haberse metido en una “situación incómoda» vivida tras ser suspendido por cuatro partidos de la Copa América que se celebra en Chile, aunque espera “aprender” de ella.
Neymar dejó en el día de ayer el hotel de concentración de la selección brasileña en la capital chilena después de decidir, junto con el cuerpo técnico, que la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) no apelará la suspensión impuesta por la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL).
“Sabemos que no disminuirá nada (la sanción). Creo que lo mejor es irme”, dijo el delantero sobre el desistimiento de la apelación contra la suspensión.
Sobre el incidente con Pablo Armero y su posterior reacción, cree que se dejó “llevar”. “Me puse en esta situación incómoda. Ahora a descansar la mente y disfrutar de la familia. Esto sirve para aprender”, aseguró el azulgrana a los periodistas cuando salía de la concentración brasileña.
Neymar se despidió a primera hora de sus compañeros en el hotel donde se encuentran alojados en Santiago, después de ver desde las tribunas el domingo la victoria de su selección 2-1 ante Venezuela en el último partido del Grupo C y que sirvió para que la pentacampeona del mundo se clasificase para los cuartos de final donde se medirá a Paraguay.
Es la segunda vez que el brasileño abandona una cita internacional antes de tiempo, tras marcharse del pasado Mundial en cuartos con una lesión.
