Una vez aprobada en Consejo de Ministros el pasado viernes, la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) inicia, a partir de ahora, una nueva etapa de apoyo parlamentario para su puesta en marcha, previsiblemente, en el curso 2014-15.
En este contexto, la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, respondió ayer al PSOE que el anuncio de derogar la Lomce cuando gobierne «no es una buena forma de iniciar el diálogo» en el parlamento para la aprobación definitiva del texto.
«Si queremos sentarnos a la mesa vamos a dialogar sobre la norma, sobre las propuestas importantes y vamos a dejar de centrar el debate en cuestiones que son muy mediáticas, pero muy demagógicas y secundarias», aseguró Gomendio.
Recordó asimismo que «todas las leyes de Educación que España ha tenido en el período democrático son del PSOE y el resultado es un 25 por ciento de abandono escolar». Para la secretaria de Estado, el modelo actual es un «sistema excluyente, ya que uno de cada cuatro estudiantes queda fuera a los 16 años». Por eso, insistió en «los malos resultados» actuales y en la «necesidad urgente de modificar la ley».
Gomendio rechazó de nuevo las acusaciones de falta de diálogo y recordó que el texto se modificó «sustancialmente» antes de llevarse al Consejo de Ministros. Además, mostró la voluntad del PP de mantener «la misma actitud» durante la tramitación parlamentaria sobre aquellas cuestiones fundamentales que no sean ideológicas». Confió, igualmente, en que todos los sectores que han sido más críticos con la reforma «cambien a partir de ahora».
Sobre lo que el PP no negociará es sobre la introducción de las «reválidas» que Gomendio defendió como un instrumento necesario para ayudar a mejorar los resultados tanto de los estudiantes que los tienen buenos como de aquellos que no. «Es un sistema perfectamente contrastado y el 77 por ciento de los países de la OCDE lo tienen».
En cuanto al conflicto con Cataluña por la enseñanza del castellano, recordó que «es competencia del Estado velar por el derecho de las familias de elegir la lengua vehicular en la que estudian sus hijos». Según la popular, con la Lomce lo que se ha hecho es dar cumplimiento a las sentencias del Constitucional en esta materia, algunas de la cuales «han sido incumplidas».
En esta línea, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, aseguró que «no le ha gustado determinado lenguaje, de tipo bélico» que han usado algunas comunidades en las críticas al proyecto de la Calidad Educativa.
«No es ese el espíritu desde el que está planteada la norma, ni es el espíritu que el Gobierno ha expresado, no solo a las regiones, sino a los partidos», añadió.
El ministro señaló que «si alguna comunidad entiende que los problemas que se intentan resolver se pueden resolver con una fórmula que a ellas les satisfaga, y esa medida es compatible con los objetivos de la Ley, estamos abiertos a escucharles».
Por su parte, y en lo que respecta a la asignatura de Religión, los obispos españoles pidieron «igualdad académica» para esta materia, tal y como señala la Lomce, que establece que tanto la asignatura de Religión como su alternativa -Valores Culturales y Sociales en Primaria y Valores Éticos en Secundaria- serán evaluables y que la nota contará para la media del curso «a todos los efectos».
Además, los obispos piden una formación en principios y valores éticos o morales no solo dentro sino también «fuera de la asignatura de Religión» de forma que la cultura religiosa católica se integre «en el conjunto de las ciencias humanas» sin que llegue a confundirse con la catequesis.
Por último, la secretaria general del Partido Popular y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, anunció que el PP no se va a quedar solo en la explicación parlamentaria de la Lomce, sino que mañana mismo comenzará un Plan de Comunicación para aclarar la Ley de Mejora de la Calidad Educativa con ruedas de prensa por toda España.
