Cuando en 2012 los amigos de Masanori Kojima y Yoshiro Shikano, dos ingenieros jubilados de Mitsubishi Electric, les pidieron que formasen un dúo de guitarra española y shakuhachi para una fiesta, poco podían imaginar que pocos años después se encontrarían dando conciertos en España con esta peculiar combinación de instrumentos musicales. Toda una vida da amistad y de perfeccionar su técnica en sus respectivos instrumentos ha culminado en lo que probablemente sea el único dúo de esta naturaleza en el mundo.
Estaba ya escrito que estos dos hombres se dedicarían a la música, a pesar de que antes debieron contribuir al crecimiento económico de su país por medio de su carrera profesional. Kojima fabricó una guitarra con 16 años y no ha dejado de tocar la guitarra acústica y española desde entonces. Por su parte, Shikano, que comenzó a tocar el clarinete en sus años de instituto, se sintió fascinado por las tradiciones ancestrales de su país y cambió este instrumento occidental por el shakuhachi o flauta de bambú.
¿Cuál es su vínculo con España?
Yo estuve estudiando español en Segovia como parte del primer programa de español para jubilados que organizó Orto Group y el Ayuntamiento de Segovia. En 2013 hubo una exposición de kimonos y otras obras japonesas en Segovia para inaugurar el programa de intercambio y ya me pidieron entonces que tocara el shakuhachi, responde Shikano. Para mi amigo Kojima es su primer viaje a España.
¿Cómo se ha producido la oportunidad de dar estos conciertos en nuestro país?
La chica con la que estudio español en la Universidad de Estudios Extranjeros de Kobe está ahora impartiendo clases de japonés en Alcalá de Henares y nos invitó a venir a dar un concierto para un evento cultural en esa Universidad. Cuando lo supo la profesora Sanz, nos invitó a venir a Segovia también y se han organizado dos conciertos en Segovia y uno en La Granja. Además, la Fundación Japón nos pidió que diéramos otro en la Universidad de Salamanca. Estamos muy agradecidos y contentos.
¿Estudia español desde hace mucho tiempo?
Comencé en abril de 2013. Es muy difícil, pero ya me comunico con mi amigo Pedro, que nos acoge en su casa —dice Shikano, refiriéndose a su familia de acogida—.
¿Cómo está resultando esta experiencia?
Nos preocupaba mucho antes de venir que a los españoles no les gustase nuestra mezcla de música española y japonesa. Pero hemos tenido una gran acogida y a la gente parece que le ha gustado. Así que nos sentimos muy aliviados y felices. Además, hemos tenido oportunidad de conocer al Embajador de Japón en España e incluso de plantar un sakura con él en Segovia, lo cual ha sido un gran honor.
Señor Kojima, es la primera vez que viene a España. ¿Qué impresión tiene?
Hay una luz preciosa. Las casas naranjas y blancas contrastan con el cielo azul. Las ciudades son muy bellas. Los monumentos antiguos coexisten en armonía con las tiendas y la gente. La gente es acogedora. Quiero volver algún día.
¿Quieren transmitir algún mensaje a los españoles que les han escuchado estos días?
Sí, queremos darles las gracias por su amabilidad y apoyo, y decirles que, si ellos quieren, nosotros estamos dispuestos a volver cuando haga falta para tocar más veces. Además, ya tenemos un vínculo con Segovia para siempre: nuestro pequeño sakura en el Jardín de los Poetas. Cuídenlo mucho, por favor. Vendremos a verlo siempre que podamos. Y otra cosa. Espero que muchos más japoneses vengan a Segovia y que muchos más españoles vengan a Japón. Y que cada uno de los dos pueblos conozca la belleza del otro.