El pasado sábado la Virgen del Bustar salió de la Iglesia de San Juan Bautista de Carbonero el Mayor para dirigirse a su ermita, después de haber permanecido en el municipio algo más de un año acompañando a todos sus devotos ante la difícil situación que se está viviendo ocasionada por el covid. La Virgen del Bustar no tiene fechas concretas para visitar el pueblo y sus visitas suelen estar motivadas por circunstancias excepcionales.
La cita para la despedida de la patrona era a las cuatro y media de la tarde y multitud de vecinos y visitantes antes de la hora prevista llenaban el interior de la iglesia, igual de abarrotada se encontraba la plaza de España esperando la salida de la patrona. En el interior de la iglesia el párroco de Carbonero el Mayor, Alberto Espinosa, despidió a la patrona y una vecina del pueblo, Carmen Pascual, la dedicó unas palabras de despedida y agradecimiento.
Eran ya las 16:40 horas cuando la imagen traspasó el arco de la iglesia. Fue uno de los momentos más emocionantes puesto que, todos los vecinos y visitantes que esperaban a su patrona la recibieron entre aplausos y vivas a la Virgen del Bustar mientras sonaba la marcha real.
A continuación el Grupo de Danzas de Carbonero el Mayor la agasajó con las danzas típicas durante todo el recorrido urbano, pudiendo escuchar también, durante este recorrido, sonidos de dulzainas y tamboriles interpretados por la Escuela de Dulzainas y tamboril del municipio, mientras se transitaba por las calles del pueblo espléndidamente adornadas con arcos florales, hechos por los vecinos.
Una vez se llegó al cementerio, el párroco inició un rezo por todos los difuntos; y al llegar a la Cruz de Piedra, el Grupo de Danzas realizó el último baile de despedida en el municipio. Fuera del casco urbano la Virgen fue acompañada por una gran multitud de devotos de todas las edades hasta llegar al Santuario de la Virgen del Bustar, donde fue recibida entre aplausos y vivas y el grupo de danzas volvió a honrar a la patrona realizando el castillo y la despidió bailando la contradanza justo antes de que la Virgen llegase a la entrada de la capilla.
Una vez que la Virgen entró en el portalón de la ermita, volvió a sonar la marcha real interpretada por la Escuela de Dulzainas y tamboriles.
La culminación del día fue al despedir a la patrona la Virgen del Bustar, custodiada por los comisarios, mayordomos y priostes, párroco, autoridades y multitud de devotos, que una vez situada en el altar y, como no podía ser de otra manera, se cantó la Salve y su himno, y entre aplausos, vivas y alguna que otra lagrimilla, se finalizó su traslado de la localidad de Carbonero el Mayor a su hogar, la Ermita, en el Santuario del Bustar.
Como en otras ocasiones, para despedir a la patrona se ha implicado todo el pueblo; agradecer a comisarios, mayordomos y priostes su labor e implicación, a los numerosos vecinos que han realizado los arcos decorados a lo largo del recorrido, al Grupo de Danzas y Paloteos de Carbonero el Mayor, a la Escuela de Dulzaina y Tamboril de Carbonero el Mayor, puesto que gracias a todos se ha despedido a la Virgen del Bustar de su estancia en el municipio.
Todos los devotos de la Virgen del Bustar esperan con impaciencia y alegría la próxima cita, su romería, que será el sábado 4 de junio, donde seguro que todos volverán a honrar a la patrona.
