El Atlético de Madrid visita desde las 20.30 horas (La1) al Celta en la ida de cuartos de la Copa del Rey con la intención de extender su buena racha y exhibir su candado en Balaídos, donde ya ganó hace diez días a un rival que últimamente está rindiendo por debajo de su excelente inicio de temporada.
Desde que se hizo cargo del Atlético hace ya cuatro años, Diego Pablo Simeone sólo ha sucumbido en tres eliminatorias —ante Rubin Kazan en Europa League y ante Real Madrid y Barcelona en el torneo del KO—, muestra de la enorme competitividad de su equipo en los enfrentamientos a doble partido y que espera prolongar para sellar el pase a semifinales de Copa.
Sin embargo, el argentino pide “olvidar absolutamente todo” lo relativo a estos precedentes y plantear otro partido “como si fuera el último en Vigo”, donde su equipo ya ganó en el último partido de la primera vuelta liguera (0-2) con goles de Griezmann y Carrasco.
Se espera que el delantero francés, que viene de anotar otro doblete en Las Palmas, empiece el partido desde el banquillo, lo que supondría una nueva oportunidad para que Jackson Martínez acabe con su sequía, ya que Fernando Torres, otro delantero rojiblanco con la pólvora mojada, continúa lesionado.
También se barrunta el habitual relevo copero en la portería, donde Oblak dejará su puesto a Moyá. El esloveno ha brillado en las últimas semanas, erigiéndose en pieza clave de una defensa que sigue mostrándose casi inexpugnable y que solo ha encajado dos goles en los últimos ocho partidos.
Quien no jugará seguro es Saúl Ñíguez, fuera de la convocatoria igual que Siqueira y los lesionados Lucas y Tiago, mientras que Gámez podría relevar a uno de los dos laterales fijos (Juanfran y Filipe Luis). Pese a estos condicionantes, se espera que Simeone vuelva a diseñar un once competitivo que permita seguir aspirando a las tres competiciones, ese sueño que el argentino ya no oculta a pesar de su prudencia habitual.
Su compatriota y homólogo en el Celta, Eduardo Berizzo, también promete poner “el máximo potencial” sobre el césped, dejando claro que, una vez que se han metido entre los ocho mejores equipos del torneo, se acabó la época de las rotaciones y el equipo gallego intentará dar la sorpresa ante el Atleti de Augusto Fernández, hasta hace poco capitán celeste.
Sin embargo, esta posibilidad se atenúa a tenor de sus últimos resultados, ya que el equipo vigués encadenó tres derrotas en Liga antes de romper su mala racha el pasado sábado ante el colista Levante, al que derrotó después de mucho esfuerzo (4-3). Además, la baja de Nolito, que no se ha recuperado a tiempo de su lesión muscular, le resta poderío ofensivo y merma la buena conexión del gaditano con Orellana y Aspas. El gran aliciente para la afición local es el posible debut del delantero Claudio Beauvue, segundo refuerzo invernal que acaba de llegar procedente del Olympique de Lyon y que podría debutar con su nueva camiseta, aunque el sueco Guidetti ha afinado su puntería en los últimos días.
