Entre las personas que quisieron acompañar a la esposa de Moro, Cuca, y a su hijo se encontraba una nutrida representación de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, de la que el escultor era miembro de número, encabezada por su director, Rafael Cantalejo.
El mundo de la Cultura estuvo representado por artistas como Carlos Muñoz de Pablos, Ángel Cristóbal, Mon Montoya o Carlos Costa; los galeristas Ángel y Jesús Serrano; el escritor Ignacio Sanz; o el director del Museo de Segovia, Alonso Zamora; y también hubo representantes políticos, entre ellos el alcalde de la ciudad, Pedro Arahuetes.
Moro, como el escultor prefería que se le llamase, era madrileño de nacimiento pero segoviano de adopción, ya que, tras vivir en distintas ciudades del mundo, fijó su residencia en Segovia hace décadas. Fue en su domicilio segoviano de la calle Vallejo donde falleció el pasado sábado, a los 78 años de edad.
En esta noticia encontrarás el reportaje «Vivir el arte minuto a minuto», publicado en eladelantado.tv en diciembre de 2010 en el que el escultor analizaba una vida dedicada al arte.