Cristóbal Montoro se estrenó ayer como portavoz del Gobierno tras el Consejo de Ministros. El titular de Hacienda suplió la ausencia de Soraya Sáenz de Santamaría abordando temas meramente de su departamento y, así, descartó un posible rescate internacional y reclamó «confianza» a los españoles en las reformas contra la crisis y en el euro, al tiempo que destacó que las cuentas comienzan a cuadrar gracias a que las comunidades autónomas han logrado equilibrio presupuestario en el primer trimestre del año, quedando en déficit cero al terminar el pasado mes de marzo.
«La solución se llama euro y más Unión Europea», remarcó Montoro. «Hay gente que ataca a la moneda única, no creen en ella, pero la respuesta es que el Gobierno español va a trabajar para que tengan más euro», agregó.
El político defendió la solvencia del país y la capacidad de las reformas, entre ellas las financieras y la laboral, que ha emprendido el Ejecutivo para abordar la situación económica, aunque sus efectos tarden en verse.
«Estamos saneando el sector bancario y el público, y eso es lo que hará, junto a otros ajustes estructurales, crecer, crear empleo y salir de la crisis con una Europa integrada», remachó.
El argumento del ministro es que la nación no está sola, sino que se encuentra dentro de una UE unida. «España es uno de los grandes Estados de la Unión Europea», manifestó, al tiempo que rechazó la posibilidad de una intervención de la economía patria, porque los tenedores de deuda externa nacional «son los más interesados en cobrar». «No tengo ninguna duda de que esa deuda se va a pagar íntegra, porque tenemos capacidad para hacerlo», añadió.
Con la economía de nuevo en recesión, el desempleo a la cabeza de la eurozona, el acoso de los mercados y la crisis financiera, el provisional portavoz del Gobierno de Rajoy presentó la ejecución presupuestaria de las comunidades autónomas como un dato para alimentar la esperanza en la recuperación, y como una muestra de que las medidas del Ejecutivo funcionan.
Así, según detalló, entre enero y marzo del presente ejercicio, el déficit de las regiones fue del 0 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), de modo que el desequilibrio presupuestario se redujo durante el primer trimestre del año gracias al anticipo realizado por el Estado, cuya cantidad no quiso hacer pública el ministro de Hacienda. En cambio, si se valora la cifra en términos homogéneos (descontando esa ayuda a cuenta gubernamental), las CCAA registraron una deuda de 4.787 millones de euros, el 0,45 por ciento del PIB.
Según los datos ofrecidos en la rueda de prensa, el País Vasco es el único territorio que no concluyó el trimestre con déficit.
Esos adelantos han incrementado considerablemente el déficit de la Administración Central en los primeros meses del año (hasta 25.462 millones, el 2,39 por ciento del PIB) y han permitido a las comunidades cerrar el primer trimestre en equilibrio.
Así, el Estado se ha acercado ya notablemente a su objetivo para el conjunto del año (3,5 por ciento), mientras que las autonomías siguen lejos del déficit del 1,5% del comprometido para el cierre de 2012.
Además, el Gobierno espera tener listo para la próxima semana un «instrumento financiero de apoyo a la liquidez de las comunidades». Sin embargo, Montoro dejó claro que «nadie» va a diluir las responsabilidades de las comunidades autónomas «a la hora de devolver los créditos» y «acudir a los mercados».
Por otro lado, y tras la comparecencia del pasado lunes del presidente, Mariano Rajoy, el ministro de Hacienda negó que desde el Ejecutivo se haya informado de una futura subida del IVA, ni siquiera en 2013, y precisó que en la mente del Gabinete está aumentar «la tributación indirecta».
«Yo no recuerdo cuándo hemos anunciado que vamos a subir el IVA, no recuerdo a ningún miembro del Gobierno diciéndolo en modo alguno», aseguró.
