El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, avanzó ayer que a medida que la economía española se vaya recuperando, el Gobierno irá trasladando esta mejora a los contribuyentes a través de “reformas tributarias”, y precisó que “los márgenes siguen estando en la imposición directa”, en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades. En el caso de los tributos indirectos, el ministro de Hacienda, recordó que los impuestos especiales o el IVA están sujetos a la aprobación por parte de la UE, por lo que “apenas tienen margen” para bajadas.
Según señaló el ministro, el Ejecutivo ya ha empezado a devolver a los contribuyentes los incrementos de ingresos públicos a raíz de la recuperación a través de la rebaja del IRPF incluida en la última reforma fiscal, y precisó que hasta mayo se ha ingresado por esta vía a los contribuyentes hasta 1.100 millones de euros.
En el caso del Impuesto de Sociedades, Montoro también aseguró que la bajada de tipos aplicada en la última reforma —del 30% al 28% en el tipo general en 2015— “empieza a hacer efecto”, de modo que la liquidación del primer pago fraccionado a fecha de abril ha crecido por un ensanchamiento de las bases imponibles.
El ministro de Hacienda encuadró esta política fiscal dentro de una estrategia más amplia para sentar las bases del nuevo modelo económico. Este nuevo paradigma se basa en el equilibrio fiscal y reducción de la deuda pública.
Por el lado de los ingresos, el Gobierno persigue una progresiva reducción de la presión fiscal, con un sostenimiento de ingresos impositivos. En paralelo, señaló, la reducción del déficit público requiere de una austeridad, ya no como sinónimo de recorte, sino de incremento del gasto público por debajo del nivel de avance de la economía.
“No es igual reducir el déficit público en un año como en 2012, en recesión económica, en el que hay que reducir el gasto. A partir de ahora llamamos austeridad a que el gasto público crezca menos que el PIB; la austeridad tiene contendidos diferentes según el momento económico”, explicó.
A continuación, Montoro, que aseguró que las previsiones de crecimiento económico que maneja el Gobierno se están viendo superadas por la realidad, apuntó que “el proyecto del Gobierno es hacer que la deuda pública se contenga en términos de PIB como está ocurriendo en 2015”, a lo que añadió que “cuando empiece a haber superávit primario, empezará a caer la deuda pública”.
En otro orden de cosas, el ministro reivindicó la labor del Gobierno para “limpiar” la corrupción que está salpicando a las instituciones en los últimos años, con independencia de si afecta al PP o a otro partido político y tratando de aplicar las leyes vigentes “sin diferencias” Montoro abogó por seguir erradicando ‘esta cultura’ asentada en España en los años de bonanza económica y defendió la “limpieza como nunca” se ha hecho, con una serie de controles y normas impulsados en la actual Legislatura que limitarán los casos corruptos.
