Muchas son las claves para que un comercial o un jefe consiga desempeñar su papel de forma satisfactoria en tiempos de crisis o ante un nuevo proyecto pero para este último nunca debe faltar la capacidad de informar, de comunicar y de empatizar con los trabajadores. Esto unido a una correcta formación es la fórmula exacta para el éxito según el auditor Ignacio Mollá, que ayer asumió la jornada dedicada a Ventas y Liderazgo en el IV Congreso Empresa +Finanzas de la Fundación Caja Rural.
En la charla celebrada ayer por la tarde en el salón de actos de la FES los asistentes escucharon con atención el análisis de la empresa actual de Ignacio Mollá (Cartagena, 195), con un planteamiento sorprendente. El ponente guió al auditorio a través del ‘Descubrimiento de América, un enfoque empresarial. Claves de nuestra historia para vender o dirigir en tiempos difíciles’.
“En estos tiempos de reestucturaciones empresariales y de plantillas, algunos han tenido la desgracia de ser nombrados directores y jefes de equipo y se ven incapaces para ello, con lo que acaban haciendo gala de su más absoluta incompetencia”, señala este segoviano de adopción que tras muchos años residiendo en Madrid, fijó su residencia en Cantalejo hace tres años.
CRISTÓBAL COLÓN
Este profesor y ponente especializado en Recursos Humanos y MRC Training es un apasionado de la biografía de Cristóbal Colón, por eso escogió la figura del descubridor de América quien “desempeñó una excelente labor comercial de un proyecto que parecía imposible en un momento muy convulso y con dificultades económicas. Como sucede en la actualidad”, explica.
La intervención de Mollá abordó las dos fases del proyecto del marinero haciendo una comparación con los equipos comerciales y los equipos directivos de cualquier empresa actual. Para este militar en la reserva, en la primera fase del proyecto, Colón destacó por sus capacidades para la venta de una idea a base de empeño, de manejo de la inteligencia emocional y de no aceptar un no por respuesta. “Si él viviese en este tiempo y yo fuese director comercial en cualquier empresa, lo contrataría sin pensarlo”, afirma.
“Después vino la segunda parte, la de convertirse en líder de una navegación, para la que no estaba preparado y que llegó a su destino gracias a tripulantes que sí tenían esa capacidad de mando, como Martín Alonso Pizarro”, confirma Mollá. Para no caer en este ‘Síndrome de Colón’, el consultor sugiere la formación como la llave para el éxito como líderes. Además, “hay que especilizarse, hacer las cosas bien y no perder el entusiasmo”comenta el consultor.
