El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa abandonó ayer a las 18,25 horas la cárcel madrileña de Soto del Real después de que sus abogados depositaran la fianza de 2,5 millones de euros que el juez le impuso para eludir la cárcel por su responsabilidad en la compra del City National Bank en 2008.
La defensa de Blesa llegó a bordo de un vehículo azul oscuro a las 18,15 horas a la prisión, a cuyas puertas le esperaba un grupo de cámaras y reporteros. Los dos letrados accedieron al interior del centro penitenciario, donde aguardaba su cliente.
Minutos después, uno de los abogados movió el turismo para que su representado accediera con mayor facilidad. Acto seguido, el banquero, ataviado con un jersey verde y pantalones de sport, salió de prisión, observó a los informadores y, sin hacer declaraciones, se adentró en el turismo por la puerta del copiloto.
El vehículo, con Blesa sentado en su asiento trasero, abandonó el recinto penitenciario después de haber reunido en menos de 24 horas la millonaria caución que el juez Elpidio José Silva le impuso en la noche del jueves.
Su defensa acudió por la tarde al Juzgado número 53 de Madrid, en funciones de guardia, para depositar la mencionada cantidad, después de que el entorno del que fuera el máximo responsable de la caja de ahorros se movilizara desde el momento mismo en que tuvo noticia de su ingreso en prisión.
La fianza puede ser abonada por aval solidario, aportando una garantía hipotecaria, a través de un fiador personal o por medio de un pago metálico, según informaron fuentes jurídicas.
El ex presidente de Caja Madrid pasó su primera noche en prisión después de haber permanecido el pasado jueves durante más de siete horas en el Juzgado de Instrucción número 9 hasta que le fue notificado el auto por el que se decretaba su ingreso en la cárcel.
Blesa, con semblante serio y aspecto preocupado durante el tiempo que permaneció en dependencias judiciales, fue citado a las 13,40 horas para declarar por la compra del City National Bank de Florida por parte de Caja Madrid emprendida en abril de 2008. Su comparecencia comenzó con retraso y se prolongó por espacio de casi tres horas.
«La tormenta perfecta»
El juez José Silva, calificó de «aberrante» que Caja Madrid comprara el City National Bank de Florida en pleno «tsunami» económico y afirmó que la «tormenta perfecta» en la entidad no dependió de constantes climatológicas, sino del «proceder directo» de su ex presidente Miguel Blesa.
Así lo sostiene el magistrado en el auto por el que decretó el ingreso en prisión provisional bajo fianza de 2,5 millones de euros al entender que concurren «muy relevantes» indicicios de criminalidad, de los que se desprende un posible delito societario de administración desleal o bienuno de apropiación indebida con otro de falsedad de documento público.
El juez Silva tuvo en cuenta para fundamentar su decisión el informe remitido por el Banco de España para sostener que la operación implicó pérdidas de 500 millones de euros.
«Bajo una apreciación causal la conducta del imputado ha podido ocasionar directamente daños y perjuicios económicos severos a la entidad que presidía», resalta el informe.
«No parece que nos hallemos ante eventos fortuitos o cursos causales de todo punto inesperables, sino ante una pérdida plenamente previsible y anticipable, de no ser -en la hipótesis más favorable al imputado- por la ausencia total de la mínima diligencia en la gestión y destino proyectado para los fondos de Caja Madrid, máxime ante una cuantía tan elevada», recoge el auto.
