El Barcelona tomó una buena ventaja en los octavos de final de la Copa al superar al Espanyol (4-1) en el Camp Nou en la ida de una eliminatoria que empezó con una guerra cruda entre ambos conjuntos al repetir el equipo blanquiazul el guión del derbi del pasado sábado en Liga (0-0) y una intensidad que fue ‘in crescendo’ hasta verse con dos jugadores expulsados y afortunados porque el Barça desconectara antes de tiempo.
Jugando el equipo blaugrana con dos jugadores más desde el minuto 75 no pudo ampliar mucho el marcador aunque sí sentenciar el partido con un cuarto gol de Neymar. El Barça no supo rematar a un Espanyol que todavía salió beneficiado pues solo chutó una vez a portería, que le valió para marcar por vía de Caicedo, y vio como el Barça perdonaba varias veces y como Pau López, muy nervioso y agresivo, no dejó de achicar balones que olían a gol.
El portero del Espanyol fue protagonista de varios rifirrafes, incluido uno con Leo Messi cuando el argentino le recriminó que le pisara claramente estando el argentino tendido en el suelo. Fue un derbi intenso, caliente, igualado al principio en fútbol y desequilibrado al final por la guerra verbal entre ambos bandos, propiciados eso sí por el juego duro visitante. El equipo de Galca se olvidó de jugar, y se centró en intentar desmoronar al rival, sacarlo del partido por la vía extrafutbolística.
Le pudo salir bien pero finalmente los goles de Messi al final del primer tiempo y de Piqué y Neymar en la segunda parte dejan el camino hacia los cuartos de final de la Copa bastante plácido para el Barça. El Espanyol todavía tiene el factor Cornellà para la vuelta, donde intentarán la remontada aunque para ello deberán cambiar, y mucho, la imagen dada. Tan solo en los primeros minutos del Camp Nou buscaron hacer frente al Barça con el balón. Y esa debería ser la tónica para la vuelta.
Se adelantaron en el marcador gracias a Caicedo, con una buena finalización del ecuatoriano. Recortó bien a Mascherano y engañó por completo a Ter Stegen para hacer buena la jugada de Marco Asensio, quien robó un balón a Dani Alves en su campo y llegó hasta la frontal del área con la pasividad de Piqué y Mascherano.
Pero ahí empezó el festival de Pau López. El guardameta del Espanyol fue el mejor de su equipo, salvando goles prácticamente cantados ante Arda Turan, que debutó, Messi, Luis Suárez o Neymar. Estuvo providencial, aunque también señalado al entrar en polémicas y sobre todo en la acción en la que pisó claramente a Messi en una agresión no vista por un colegiado que tuvo mucho trabajo en el juego subterráneo que tuvo este derbi.
Tras una rápida respuesta de Messi al gol inicial de Caicedo, el argentino firmó el doblete con un golazo de falta directa. Estaba lejos y parecía imposible pero Messi envió un disparo potente y colocado a la portería de Pau, quien no estuvo fino esta vez para dar con un balón que golpeó en la parte inferior del larguero y entró en la portería. Un golazo de un argentino que con su doblete firmó el inicio de la remontada y que fue clave en las asistencias de gol a Piqué y Neymar para poner el 4-1 final.
Los últimos minutos de intensidad y agresividad en crecimiento de la primera parte acabaron con una guerra total en la segunda. Entonces se perdió el fútbol y empezaron las faltas, tarjetas, combates y rifirrafes. Un juego sucio en el que el Espanyol se vio más cómodo pero jugando en su contra, pues logró que expulsaran a Diop y a Hernán Pérez, y aún así no cedió en su empeño de seguir buscando a unos blaugranas desquiciados. Hasta Messi e Iniesta, que no suelen meterse en trifulcas, se vieron involucrados. Eso sí, el Espanyol consiguió que el Barça, con dos más, se olvidara de buscar más goles y sentenciara del todo la eliminatoria.
