El FC Barcelona se llevó un trabajadísimo triunfo frente al Málaga (1-2) gracias a una segunda mitad que hizo olvidar unos primeros 45 minutos nefastos de los de Luis Enrique y a los goles de Munir El Haddadi y Leo Messi que ponen a los azulgrana líderes provisionales a la espera del partido de esta tarde entre Atlético y Sevilla.
Llegaba el Barça a La Rosaleda para enfrentarse a un Málaga que ya en la previa Luis Enrique había calificado como “uno de los más difíciles de superar”, con la importante ausencia de un Neymar que no viajó con el grupo por unas molestias musculares en los isquiotibiales de su pierna izquierda, y en un horario gafe para los azulgrana, que perdieron contra el Sevilla y empataron contra el Espanyol en los anteriores partidos que jugaron a las 16:00 esta temporada.
Ambos conjuntos saltaron al césped a morder, pero fueron los azulgrana quienes se adelantaron en el marcador. Y lo hicieron ya en el minuto uno, gracias a un Munir que sumó un nuevo tanto tras su doblete en Copa frente al Athletic el pasado miércoles. El canterano sólo tuvo que empujar al fondo de las mallas un centro de la muerte de Luis Suárez desde la derecha. Sin embargo, poco le duró el dominio y la alegría al FC Barcelona.
Lejos de venirse abajo, el conjunto andaluz se volcó sobre la meta de Claudio Bravo y tuvo ocasiones de todos los colores. De hecho, fue el palo quien evitó el primero de los blanquiazules tras un latigazo del Chory Castro desde la frontal, que el guardameta chileno despejó a la madera. En el minuto 25, los de Javi Gracia pidieron penalti por una entrada de Mascherano sobre Charles, pero el árbitro consideró que no había nada, y amonestó al jugador malaguista al considerar que se había tirado.
Tan solo siete minutos después, un insistente Málaga encontró recompensa a su asfixiante presión. Juanpi recibió dentro del área y no falló en el mano a mano con Bravo para poner de nuevo la igualada en el marcador. A dos minutos para el descanso, los de Luis Enrique pudieron ponerse de nuevo por delante tras una contra protagonizada por la delantera azulgrana (Messi, Suárez y Munir), que acabó con un remate del argentino; Miguel Torres, desde el suelo, evitó que el tanto subiera al marcador.
La llegada del descanso fue la mejor noticia para un Barcelona que se estaba viendo desbordado por el conjunto malagueño, y tan solo el paso por vestuarios hizo reaccionar a los de Luis Enrique. El técnico asturiano dejó en el banquillo a Vermaelen, que cuajó una primera mitad para olvidar, en favor de Mathieu. A partir de entonces, los azulgrana volvieron a mostrar la versión a la que están acostumbrados, y así la balanza volvió a decantarse del lado culé.
Messi, con un remate de volea acrobático, puso de nuevo distancias en el marcador en el minuto 52; el argentino volvió a anotar fuera de casa cuatro meses después y anotó su undécimo gol de la temporada en Liga, tras un centro cruzado de Adriano, que tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado 20 minutos después. ‘Lucho’ prefirió no cambiar la dupla Mathieu-Mascherano, que estaba ofreciendo más seguridad en la zona de atrás que la de la primera mitad, y fue el polivalente Sergi Roberto el encargado de sustituir al brasileño.
De esta forma, el Barça logró controlar más el juego en el centro del campo y mantener el resultado. Javi Gracia dio entrada a Fornals, Duda y Santa Cruz, consciente de que la posibilidad de rascar un punto no era una quimera, pero ni siquiera esto sirvió al conjunto malacitano para puntuar. Suárez y Messi en dos ocasiones pudieron sentenciar el encuentro, pero finalmente el marcador no se movió.
Con este resultado, el Barça se pone al frente de la clasificación a la espera de lo que haga hoy el Atlético con un partido más, mientras que el Málaga permanece en la zona media de la tabla, empatado a 24 puntos con el Valencia.
