Íñigo Méndez de Vigo juró ayer su cargo como nuevo ministro de Educación, Cultura y Deporte, ante el Rey Felipe VI y en presencia de los máximos representantes de los tres poderes del Estado.
El nuevo ministro se acercó al lugar dispuesto en el Salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela y juró frente a la Biblia, un crucifijo y con la mano sobre la Constitución Española.
En ese momento fue cuando pronunció la tradicional fórmula del juramento de su cargo como ministro de Educación: “Juro cumplir fielmente las obligaciones del cargo con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros”.
En el acto estuvieron presentes tanto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y, además el ministro de Justicia, Rafael Catalá.
Íñigo Méndez de Vigo, manifestó su voluntad de esfuerzo y diálogo durante su discurso en el acto de traspaso de la cartera de manos de su antecesor José Ignacio Wert. “Perseverancia es lo que puedo prometer, voy a trabajar desde el primer día, con humildad, escuchando a los demás, con respeto y buscando puntos de encuentro”, manifestó el nuevo ministro de Educación.
Varios portavoces de Educación de los grupos de la oposición en el Congreso de los Diputados han manifestado su satisfacción ante la marcha del ya exministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, al que han calificado como “el peor ministro de la democracia”, y han solicitado al nuevo, Íñigo Méndez de Vigo, que paralice la implantación de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) el curso que viene.
Para el diputado del PSOE Mario Bedera, Wert “no ha tenido ninguna sensibilidad hacia el mundo educativo” y ha carecido durante estos csi cuatro años de “habilidades sociales”. “Yo creo que ha sido el peor ministro de Educación de la democracia, sin ninguna duda”, aseveró este portavoz en declaraciones a medios.
A su juicio, esta “falta de conexión” con el sector de la educación se ha visto “acelerada” por la exsecretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, que “lejos de compensar las carencias del ministro, lo que ha hecho ha sido intensificarlas”. “El tándem Wert-Gomendio ha sido nefasto para la educación estos años”, apostilló la exsecretaria.
