La sangría de emigrantes que regresa a sus países de origen o de nacionales que busca nuevas oportunidades laborales en el extranjero no cesa. Así, el número de españoles que tomó la opción de marcharse en los primeros nueve meses del año ha aumentado un 21,6 por ciento en comparación con el mismo período del año pasado, según las estimaciones de población actual difundidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, desde enero de 2011 han emigrado casi 1 millón de personas de España.
En total, entre el primer mes de 2012 y septiembre, un total de 420.150 personas abandonaron el país, frente a los 382.611 del año pasado (un 9,8 por ciento más). De esa cifra global de emigrantes, 54.912 eran españoles (un 21,59 por ciento más que en la misma etapa de 2011) y 365.238 eran extranjeros (un 8,2 por ciento más).
El mayor número de salidas de españoles, ya sean nacidos en el país o foráneos, se produjo en el mes de septiembre, cuando se registraron 6.924 abandonos, seguido de febrero, con 6.428 personas que tomaron la decisión de ir al extranjero y marzo, con 6.389 marchas. La cifra más baja en lo que va de año se registró en el mes de abril, con 5.531 casos, según los datos del instituto público.
Desde enero de 2011, han emigrado de España un total de 927.890 personas, de las cuales 117.523 eran españoles y 810.367 eran extranjeros. Por género, la mayoría de los que salieron han sido hombres, 542.724, aunque el abandono de mujeres también ha resultado importante, ya que 385.166 féminas dejaron el país desde enero del pasado ejercicio.
Teniendo en cuenta la diferencia entre los que entraron en territorio nacional y los que salieron, en lo que va de 2012, España ha perdido 137.628 personas. Más concretamente, la diferencia entre los nacionales que regresaron al país y los que se fueron fue en los nueve primeros meses del año negativa, de 25.539 personas, y la diferencia entre extranjeros que entraron y abandonaron la nación fue también negativa, de 112.089 personas.
Además, por primera vez en los últimos años, este saldo entre inmigrantes y emigrantes no fue positivo en ninguna de las comunidades autónomas en el caso de los españoles, siendo Cataluña en donde la diferencia entre nacionales que volvieron a la región y los que se fueron fue mayor, con un saldo negativo de 6.521 personas, seguido de la Comunidad de Madrid, con un saldo deficitario de 5.518 personas.
El saldo total de ciudadanos españoles, según el último censo del Instituto Nacional de Estadística a fecha de 1 de octubre del presente ejercicio, asciende a 46.116.000 personas. Una tendencia que tiende a estabilizarse frente a las fuertes subidas que registró el país durante los primeros ocho años del nuevo siglo. De hecho, en apenas cinco año, entre los períodos de 2003 a 2008, la población aumento en cerca de cinco millones de habitantes.
En cuanto a la inmigración, también se ha ralentizado con la crisis económica que sufre España y toda la Comunidad Europea. En lo que va de año, figuran 282.521 llegadas a España (un 18,3 por ciento menos que en el mismo período del año anterior), 29.373 de las cuales fueron de nacionales (lo que supone un 7,3 por ciento menos). Mientras, la inmigración de extranjeros se ha frenado respecto a los primeros nueve meses de 2009 un 19,4 por ciento, de los 314.191 inmigrantes llegados hasta octubre en 2011 a 253.149 en lo que va del presente año.
Esta tendencia, en la que aumenta la emigración y desciende la inmigración, se ha ido acentuando a medida que avanzaba la la recesión económica y se consolidó en 2011, el primer año en una década que registró más movimiento de emigración que de inmigración en España, con una diferencia de 57.182 personas.
En total, el año pasado salieron de España 507.740 ciudadanos, frente a las 403.013 emigraciones registradas en 2010, y las 433.612 de un año antes. En estos tres mismos años entraron en el país 457.650, 465.169 y 480.974 personas, respectivamente.
Cuando entraban más de los que salían.- El conocido como saldo migratorio, es decir, la diferencia entre las personas que entraban y las que salían, no es positivo desde el año 2009, cuyo diferencial fue de 47.362, y 2010, con 62.156, hasta llegar al ejercicio pasado, donde se registró un saldo negativo de 50.090 ciudadanos. En los dos últimos años, entre enero de 2011 y septiembre de 2012, han emigrado 927.890 personas. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en los 12 últimos meses, la población española se ha reducido en un número de 45.245 personas.
Por comuninades autónomas, los flujos de emigración exterior -personas que han salido de España- en los primeros nueve meses del año son variables. Así, los más altos son los que corresponden a Cataluña, cuyo diferencial asciende a 149.545; Madrid, con 73.506; Valencia, con 40.506; Andalucía, con 31.609; y País Vasco, con 31.237.