Luchando a brazo partido contra la austera reticencia castellana a expresar la alegría y la fiesta, las comparsas segovianas consiguen año tras año vencer a tan recio enemigo y poner una nota de color y optimismo compartido con sus convecinos. Ayer, el buen tiempo de una noche con una agradable temperatura hizo posible que miles de personas asistieran al primer desfile del carnaval segoviano, en el que de nuevo quedó patente el esfuerzo que las comparsas realizan para reinventarse con creatividad e imaginación.
Minutos antes del inicio oficial del desfile, en las inmediaciones de la iglesia de San Millán se daban cita los integrantes de las comparsas para iniciar el desfile con arreglo al orden establecido por la organización. Así, ‘El Tudel’ -que regresa al circuito carnavalero tras un año de barbecho- encabezó el desfile con su atractiva propuesta basada en la cultura japonesa donde no faltaron samuráis, geishas y un divertido dragón que evolucionó durante todo el recorrido. Tras ellos, la comparsa ‘Para que tu lo bailes’ presentaron coloristas disfraces de aves exóticas, y a continuación los ‘semaforitos’ recrearon una peculiar y simpática reserva india.
El cortejo continuaba con la comparsa ‘Los Vacceos’, que en esta ocasión homenajearon a los personajes del comic ‘manga’ japonés; y los ‘Pasitos’ trajeron el universo «Star wars» con una temible guardia imperial que escoltaba al funesto Darth Vader. Más pegados a la realidad, la comparsa de Apadefim ofreció un simpático catálogo de medicinas y remedios para la gripe recreados por sus integrantes, y cerró el cortejo la veterana ‘La Semifusa’, que este año se ha marchado hasta el bosque para traer ninfas y hadas al carnaval segoviano.
