La Policía Nacional multiplicará por seis el número de efectivos para velar por la seguridad en el Real Madrid-Barcelona de mañana respecto a años anteriores y desplegará un total de 1.200 agentes.
Así, el encuentro contará con un dispositivo de seguridad reforzado, como consecuencia de la confluencia de dos circunstancias. Por un lado, que el partido ha sido declarado de alto riego y, por otro, el hecho de que se celebre en un momento en el que, como consecuencia de los trágicos atentados ocurridos la semana pasada en París, España ha intensificado las medidas de seguridad del nivel 4 de alerta antiterrorista, actividad en junio de este año.
Tras la reunión del dispositivo de seguridad, en el que estuvieron presentes miembros de Policía Municipal, Nacional, Real Madrid, Metro, Samur y otros organismos de emergencias, la delegada del Gobierno en la capital, Concepción Dancausa, indicó que a estos agentes nacionales hay que sumar 122 policías municipales (42 más de lo habitual) y 1.195 efectivos de seguridad privada del club Real Madrid, además de otros 80 personas de emergencias y 40 de Cruz Roja.
En total, el dispositivo de seguridad y emergencias del Clásico, en el que se espera la presencia de 80.000 aficionados, estará formado por más de 2.500 personas. Empezará hoy, y se intensificará mañana, especialmente por la tarde. “Es un número muy elevado, pero recuerdo que hubo partidos que superaron esta cifra, como la final de la Champions League del año 2010”, indicó la delegada.
La delegada del Gobierno no quiso detallar las labores específicas de los policías ya que, aseguró, “las medidas de seguridad dejan de ser eficaces si las conoce todo el mundo”. Eso sí, afirmó que no han contemplado desalojar el estadio si hay una medida específica. “Hay una garantía de que va a poder celebrarse el partido con absoluta tranquilidad. Las ambulancias van a ir perfectamente identificadas y los voluntarios van a ir perfectamente identificados y no contemplamos que suceda nada”, agregó.
Dancausa recordó que el Real Madrid va a permitir la entrada al estadio dos horas antes y pidió que todos los aficionados estén en el interior sentados diez minutos antes. El acceso al estadio seguirá los cauces habituales, aunque la intensificación de las medidas de seguridad hará que los controles sean más exhaustivos.
Por este motivo, la colaboración ciudadana es esencial para facilitar al máximo las labores de los servicios de seguridad, recomendó la representante en Madrid del Gobierno de la nación. Además, aconsejó a los aficionados que acudan debidamente documentados al Bernabéu.
A preguntas de los periodistas, la delegada respondió que los aficionados podrán pasar con mochilas y bolsos, pero que no lleven objetos contundentes ni bebidas alcohólicas ni cualquier elemento prohibido por la Ley Antiviolencia en el Deporte. También, como hasta ahora, se podrán ceder los abonos entre aficionados.
Sobre si se podrá entrar con banderas esteladas, en referencia a la independentista catalana, señaló que no están prohibidas, pero llamó a la responsabilidad “porque cualquier elemento de tensión no es bueno” y a “separar la política y el fútbol”.
