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Más ligero que el aire

por Redacción
2 de septiembre de 2011
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La sensación de ser más ligero que el aire. Esa es la experiencia que vivieron los primeros tripulantes de un globo aerostático, un gallo, una oveja y un pato, a finales del siglo XVIII, cuando se hizo la primera exhibición pública ante la corte francesa de Luis XVI y María Antonieta . Desde entonces hasta ahora millones de personas han experimentado esta forma de viajar, o han disfrutado de ello como una forma de ocio.

Si a todo ello le sumamos la posibilidad de hacerlo sobre un espacio natural de Castilla y León, como la Sierra de Guadarrama en el entorno de Ayllón, los Sabinares de Arlanza (Burgos) o la parte charra de los arribes del Duero la sensación del viajero es la de convertirse en una pluma que recorre kilómetros y kilómetros, mecido por el aire.

De esta forma, conocer la parte más natural de Segovia a vista de pájaro es posible a través de los vuelos organizados por la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, gestionados por la empresa Flying Circus.

La experiencia comienza antes de que aparezcan los primeros rayos del sol, cuando se despliega el globo de 22 metros para llenarlo del aire. Este tipo de vuelos se realiza a primera hora de la mañana para evitar las “térmicas”, corrientes de aire que aparecen a medida que la tierra adquiere temperatura por los rayos del sol. Además, es necesario que las condiciones meteorológicas permitan un vuelo tranquilo, “no tenemos ni volante ni timón”, explica Jose, el piloto de Flying Circus, con más de 800 horas de vuelo.

Después de las presentaciones y el intercambio de nervios entre los pasajeros, el piloto ofrece las nociones básicas sobre el funcionamiento de la nave, y la postura de seguridad a la hora de aterrizar, para evitar que los pasajeros se dañen las muñecas o las rodillas. Además, un equipo de tierra mantiene contacto visual y telefónico permanente con la nave.

A más de cien metros de altura sorpende la nitidez con la que se escuchan los sonidos, la claridad con la que se ven los animales por los campos de cultivo y la absoluta calma que se siente, acompañada del ruido del quemador, calentando el interior del globo para mantener la altura.

El resto… es mejor disfrutarlo.

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Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

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