La Gimnástica Segoviana supo sufrir ante el Villamuriel para mantener el liderato del grupo octavo de Tercera División. Calleja, con una gran acción individual en la primera parte, y Rubén, de libre directo nada más arrancar la segunda, aclaraban el panorama. Sin embargo, los pupilos de Francis Olea recortaron distancias a diez minutos para el final y vendieron muy cara su derrota. Al final, este nuevo triunfo a domicilio permite a los de Luis Bertó seguir invictos en la competición.
Los visitantes saltaron al terreno de juego dominando la posesión y controlando el juego. Sin embargo, costó encontrar espacios entre la defensa palentina, que se mostró muy efectiva y no dejó un mínimo resquicio. Pese a que los de Bertó llevaban el peso del partido ante un rival ordenado, la primera ocasión del encuentro fue para el Villamuriel. En el minuto 19, Facundo atajó sin problemas un libre directo desde la frontal del área.
Tampoco necesitó la Segoviana generar muchas oportunidades para marcar. En el minuto 25, Calleja culminó una obra maestra después de fabricarse él solo el tanto. El centrocampista gimnástico llegó a línea de fondo, recortó a Héctor y cruzó el cuero al segundo palo con un disparo inalcanzable para Sevi.
A siete minutos para el descanso, los segovianos pudieron aumentar la ventaja. Tras un rebote en las inmediaciones del área de los locales, el cuero fue a parar a botas de Domingo, que chutó con todo a favor, pero esta vez Sevi pudo evitar el segundo tanto que hubiese encarrilado el encuentro.
A renglón seguido el Villamuriel pudo empatar el partido antes del asueto. Fue la oportunidad más clara para los de Francis Olea, que apenas generaron peligro en toda la primera mitad ante un adversario que demostró por qué es el líder de la liga. En el minuto 43, Aitor le ganó la espalda a la defensa y se plantó completamente solo ante los dominios de Facundo. El delantero buscó el gol por encima del arquero intentando una vaselina, pero el cuero se escapó por encima del larguero. Así llegó la última ocasión de una primera parte en la que se produjeron muy pocas llegadas y en la que el conjunto de Luis Bertó tiró de pegada para marcar las diferencias.
Nada más arrancar la segunda mitad, el cuadro azulgrana asestó la puñalada definitiva. Fue en el minuto 47 cuando Rubén se perfiló para ejecutar un libre directo desde el borde del área. El futbolista colocó un balón inalcanzable en la escuadra y Sevi, bajo palos, no pudo hacer nada para evitar el tanto. El segundo gol fue un jarro de agua fría para los locales, que tardaron en reaccionar y amenazar el arco de Facundo. Además, la Gimnástica Segoviana se dedicó a dormir el encuentro, consciente de que ya había hecho lo más difícil.
Los apuros, al final Los verdinegros no consiguieron generar peligro en toda la segunda mitad hasta el minuto 71. Aitor arrancó desde el perfil zurdo y dejó a dos rivales por el camino, pero Facundo estuvo muy atento para evitar que el rival pudiese recortar distancias.
La Segoviana fue reculando poco a poco para defender el resultado y, ya a doce minutos para el final del partido, el Villamuriel encontró el premio del gol. Javichi, que ingresó en el campo en la segunda mitad, sólo llevaba 15 minutos cuando se encargó de ejecutar una falta a la perfección. El futbolista colocó el balón por fuera de la barrera y con rosca, dando así vida a los suyos.
Los palentinos pudieron empatar en el minuto 88 cuando Sáez completó una entrada por banda hasta llegar a línea de fondo. Su centro raso, sin embargo, no encontró rematador. Así pues, hubo reacción de los de Francis Olea, pero llegó demasiado tarde y la Segoviana supo sufrir para mantener el liderato, y con él, la imbatibilidad después de haber jugado siete partidos de Liga.