El presidente de la Generalitat y número 4 de Junts pel sí, Artur Mas, descartó que la manifestación independentista de la Diada asegure una victoria secesionista el 27-S: “Algunos pueden creer que después de la Meridiana esto ya está hecho, y sería un error monumental”. “Sin una gran concentración como la de la Meridiana y las que ha habido hasta ahora, no estaríamos donde estamos, pero sólo con esto no llegaremos adonde debemos llegar”, dijo ayer en un acto en el centro cooperativo TEB Sant Andreu, en Barcelona, junto al candidato por Lleida, Josep Maria Forné, y a los religiosos Pare Manel —suplente por Barcelona— y Maria Victòria Molins.
Mas pidió traducir en las urnas el clamor de la manifestación, y “fuera de lugar y chapucero” que la interpreten como un acto electoral de Junts pel sí. “Que lo diga gente que luego dice que está a favor del derecho a decidir ya no vale”, declaró.
También rehusó descartar el discurso social del soberanista, y aseveró que uno de los fines del independentismo es construir un país mejor: “No hay dos proyectos, el social y el nacional; todo va en el mismo tren y en la misma dirección, y tenemos que procurar que no caiga en vía muerta”, recalcó.
Arropado por miembros destacados de CDC y del tercer sector, aseveró que el autogobierno catalán “es menor en cuantía y de peor calidad” que hace cuatro años, lo que limitaría la capacidad que tendría la Generalitat de reaccionar ante emergencias sociales, y puso el decreto de pobreza energética —recurrido por el Gobierno central y suspendido sine die por el Tribunal Constitucional— como ejemplo.
“Si nuestra autonomía no da ni para esto es que no es la autonomía que necesitamos”, zanjó el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas a los medios de comunicación que se reunieron ayer. Mas continúa con su plan soberanista en este caso.
