El exvicepresidente del Gobierno Rodolfo Martín Villa ha lamentado este jueves que en Europa no haya en la actualidad un Parlamento, un gobierno, tribunales y autoridades financieras “de verdad”, especialmente en un momento en el que la situación económica «depende de la salud del euro».
En una conferencia ofrecida en el campus de IE Universidad, organizada por la profesora de Psicología Neringa Kalpokaite, Martín Villa ha defendido la necesidad de que detrás de una moneda haya instituciones públicas, como ocurre con el dólar, “de verdad”. “Todos hemos ido al euro con entusiasmo, pero también con alguna ingenuidad», ha señalado el que fuera figura clave de la Transición.
En este sentido, el también expresidente de Endesa y Sogecable ha señalado la importancia de poner solución primero a los problemas políticos para poder resolver después las dificultades económicas, según la Europa Press. En el caso de España, Martín Villa echa en falta un acuerdo mayor en asuntos fundamentales entre los políticos de las diferentes formaciones. Sobre todo, ha subrayado, reconoce la falta un acercamiento entre los dos grandes partidos en los problemas principales, tanto económicos como políticos.
Martín Villa ha puesto como ejemplo la “deriva independentista” de Cataluña, una cuestión que ha considerado “especialmente grave” y que no se resuelve como, “mejor o peor”, se acaba solucionando al final una situación de crisis como la actual.
Sobre las concentraciones ciudadanas ante el Congreso de los Diputados, ha defendido la actuación policial y la acción de los parlamentarios sin coacciones. “Cualquier parlamentario tiene que actuar en las Cortes no coaccionado por la acción de una manifestación. Puede ser discutible y discutida la actuación de los políticos, pero no tiene sentido que sean coaccionados con una manifestación, que es lógico que se celebre, pero no a las puertas del Parlamento ni en los debates parlamentarios”, ha expresado.
Tras la pasada jornada de huelga general, Martín Villa ha manifestado que secundarla es «respetable», pues es un derecho de los ciudadanos, pero que ésta no es la alternativa que necesita España.