Las autoridades marroquíes impidieron ayer la entrada en el país a la delegación castellanoleonesa que se desplazaba este fin de semana a los territorios ocupados del Sáhara Occidental encabezada por la alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, y la presidenta de la Unión de Asociaciones de Castilla y León Solidarias con el Pueblo Saharaui, Inés Prieto.
El grupo tenía previsto mantener diferentes reuniones en los próximos días con asociaciones y colectivos que operan en el territorio en apoyo al pueblo saharaui y en defensa de sus derechos. Sin embargo, a su llegada a Aaiún, la policía marroquí les impidió la entrada “a pie de avión” y les expulsó, con lo que la delegación tuvo que regresar a Las Palmas, donde mantiene contactos con autoridades diplomáticas.
Ante esta situación, Valdeón aseguró que lo ocurrido es un “ataque” a los derechos civiles y algo “totalmente injustificable”. Además, criticó la expulsión de una delegación “pacífica” y con ciudadanos de un país que ni siquiera necesitan visado para acceder a Marruecos.
“Es un ataque a los derechos civiles y solo puede explicarse pensando que los marroquíes no quieren testigos incómodos del trato que recibe el pueblo saharaui en los territorios ocupados”, señaló la primer edil de la capital zamorana, quien reconoció en un comunicado que era algo que podía pasar ya que la situación es muy dura y no es la primera vez que pasa.
Valdeón remarcó que fue ella misma quien, desde las escaleras del avión, trató de negociar la entrada en un aeropuerto tomado, pero no fue posible. No obstante, subrayó que esta situación no hace más que reafirmarle en su lucha y en su fin, un “objetivo, que como viene siendo habitual, ha frustrado el Gobierno marroquí con un amplio y desproporcionado despliegue policial intimidatorio y con la única explicación de ‘alcaldesa sabemos a lo que vienes’”, señalaron.
Controlados
Por su parte, Inés Prieto narró que ayer realizaron dos vuelos de ida al Aaiún, el primero de los cuales se dio la vuelta a mitad de trayecto por supuestas causas técnicas, mientras que el segundo llegó a aterrizar, pero el aeropuerto estaba “acotado” por la policía y, aunque se dejó entrar al resto de pasaje, a los integrantes de la delegación, a pesar de que no se necesita visado, se les impidió la entrada.
Prieto aseguró que el despliegue policial era “innecesario” y afirmó que sabían que llegaban y les tenían controlados porque “no se quiere que se sepa lo que se está viviendo en los territorios ocupados”.
La presidenta de la Unión, que recordó que 42 personas fueron expulsadas en los últimos meses, aseverando que fue “duro”, que no hayan sido “bien recibidos”, en una situación “muy desagradable” cuando lo único que tenían previsto eran reuniones para abordar materias relacionadas con los Derechos Humanos y a “estar” con el pueblo saharaui, de forma “pacífica”.
La organización afirmó también que esta “desmedida persecución” hacia las personas y colectivos que se solidarizan con el pueblo saharaui es “una constante” por parte de Marruecos y que se ha intensificado en los últimos años en una “clara actitud de aislamiento hacia la población de origen saharaui”. De ahí, el interés y la posterior frustración de los grupos que tenían previsto reunirse con la alcaldesa y el resto de los miembros de la delegación.
Conflicto
Tras este nuevo incidente, la Federación exigió que se permita la entrada a los territorios ocupados para poder comprobar la situación que vive el pueblo saharaui y que ellos mismos describen como un “encarcelamiento” y “una constante persecución y violación de los derechos humanos”.
En este sentido, Valdeón lamentó esta situación desde el punto de vista humanitario y político y pidió a la comunidad internacional que se implique de manera decidida y definitiva en la resolución de un conflicto que se arrastra desde hace casi 40 años y en el que “España no puede obviar su papel”.
