La denominada “carta más justa”, un documento con el que el Partido Popular de Castilla y León reclama una financiación autonómica basada en la igualdad de derechos y servicios públicos, centró el acto político que el presidente del PP autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, clausuró en la Casa de Cultura ‘Jesús Meneses’ de Villamuriel de Cerrato (Palencia). Un documento, que según Mañueco, será remitido a la Presidencia del Gobierno de España, al Ministerio de Hacienda y a la sede nacional del PSOE. El encuentro reunió a presidentes de diputación, diputados provinciales y presidentes provinciales del partido de las nueve provincias de la Comunidad, en uno de los primeros actos destacados de la precampaña.
En el núcleo de su discurso, el presidente autonómico apeló a la necesidad de unidad para defender los intereses de Castilla y León. “Cuando una tierra se une, avanza”, afirmó, subrayando que existen momentos en los que, más allá de las diferencias políticas, una comunidad debe hablar “con una sola voz”. En ese contexto, recordó la relevancia histórica de Castilla y León y aludió a la Ley Perpetua de Ávila del siglo XVI, considerada un antecedente del constitucionalismo moderno, con principios como la separación de poderes, la igualdad, la equidad fiscal y la defensa de la solidaridad territorial.
Mañueco insistió en que Castilla y León “no pide privilegios”, sino “justicia y oportunidades”, y vinculó directamente el debate de la financiación autonómica con la prestación de los servicios públicos. “Detrás de cada euro hay un hospital, un centro de salud, una escuela, un instituto o una universidad”, señaló y enumeró también la atención a emergencias, el transporte público, la dependencia, las políticas de empleo, el apoyo a emprendedores y autónomos, las ayudas a los ayuntamientos, el medio rural, las familias y la vivienda, especialmente para los jóvenes.
Según explicó, la carta se apoya en tres pilares fundamentales como son el reconocimiento de una financiación justa acorde a la realidad territorial y al papel que Castilla y León presta al conjunto de España, la garantía de la igualdad de derechos y de acceso a los servicios públicos, con independencia del lugar de residencia y la necesidad de que el nuevo modelo de financiación autonómica sea fruto del consenso entre todas las comunidades autónomas y el Estado.
En el tramo final de su discurso, Mañueco defendió que España es más fuerte cuando sus territorios se sienten respetados y reclamó para Castilla y León “la misma dignidad” que para cualquier otra comunidad autónoma. Desde la localidad palentina, citó simbólicamente a las nueve provincias y pidió que, al menos en esta cuestión, la Comunidad actúe unida en defensa de sus ciudadanos.
