Alrededor de 3.000 personas recorrieron en la noche del sábado las calles del barrio de Gamonal (Burgos) en lo que pretendió ser «una manifestación de agradecimiento» al apoyo exterior recibido en distintos puntos del país por el caso de la construcción del bulevar de la calle Vitoria por parte del Ayuntamiento de la ciudad.
Durante algo más de media hora los manifestantes -que en esta ocasión cambiaron su recorrido habitual- recorrieron las calles Vitoria, plaza de San Bruno, calle Santiago, Eladio Perlado hasta la iglesia Real y Antigua para volver a retomar la calle Vitoria hasta la zona de las obras.
Previamente, tuvo lugar la segunda asamblea ciudadana de la jornada, que comenzó con media hora de retraso debido a la organización de unos monólogos en el lugar. Bajo gritos de ‘Absolución’, ‘Alcalde dimisión’ y ‘Fuera de Burgos, antidisturbios’, los participantes en la asamblea se preguntaron que si se permite el lunes que las máquinas retiren los escombros e inicien las obras de reposición de la vía a su estado anterior «si el barrio se desmovilizaría».
Por ello, se pidió que «esta noche se recapacite de si se permite o no la entrada de las máquinas el lunes». En la asamblea también participaron dos jóvenes de Vitoria, así como miembros de la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Castilla y León, que reiteraron lo acordado ayer en la capital burgalesa.
Asimismo, se pidió al Ayuntamiento que no se persone en la causa abierta contra 46 personas detenidas en los disturbios del pasado fin de semana. De ellos, seis ingresaron en prisión y se encuentran en libertad bajo fianza de 3.000 euros y, el resto, en libertad provisional.
El alcalde de Burgos, Javier Lacalle, consideró que la marcha atrás en la construcción del bulevar en Gamonal no es una derrota del equipo de Gobierno ni del Partido Popular, una formación que logró la mayoría absoluta en ese barrio en las últimas elecciones municipales. A su juicio, es una «oportunidad perdida» para Gamonal porque iban a ser los vecinos de su entorno los grandes beneficiados de esa infraestructura.
En una entrevista concedida a Diario de Burgos, Lacalle relacionó este hecho con el abandono de la obra de la avenida de Eladio Perlado en 2005 cuando los vecinos mostraron su oposición con la construcción de un aparcamiento subterráneo en este vial de Gamonal. Recuerdó que «Gamonal será lo que quieran sus vecinos que sea» y apuntó que si todos los vecinos están contentos con la doble fila -y no genera problemas- «pues así seguirá».
A modo de autocrítica, el alcalde de la capital burgalesa consideró que «algo hemos hecho mal cuando una actuación que es una mejora para el barrio no ha sido percibida así por quienes viven en la calle Vitoria. Algo ha fallado, sin ninguna duda», sentenció.
El alcalde lamentó que el PSOE e IU no condenaran los actos vandálicos en el Pleno celebrado el viernes, al votar en contra de la proposición que presentó el Partido Popular. Va más allá y critica que algunos concejales socialistas hicieran un «llamamiento a algaradas callejeras».
Esa situación, junto a la negativa de la Plataforma y los representantes de los vecinos a negociar sobre la obra llevó el asunto a un «punto muerto», tal y como explicó Javier Lacalle. A eso, le une que las empresas habían comunicado al Ayuntamiento que no podían continuar sus trabajos en un clima tan tenso. «Después de una reunión del grupo municipal, tomamos la decisión porque hay una imposibilidad física y material», reconoció el alcalde en la entrevista a Diario de Burgos.
Lacalle insistió, tal y como repitió durante la semana, que «un alcalde no va a imponer, y es mucho más importante la convivencia que hacer una, dos o cinco obras». No se plantea dimitir de su cargo y lo justifica al afirmar que «si un alcalde que intenta mejora un espacio público y recibe alguna contestación vecinal tuviera que dimitir, no habrá ni una sola ciudad en España sin dimisión». Además, recuerdó que «hemos escuchado a los vecinos, que era lo que se nos estaba pidiendo».
