Según el Instituto Nacional de Estadística, el padrón de Madrona lo forman 439 vecinos censados, 221 varones y 218 mujeres. Hay que advertir además, que de este pueblo segoviano, hoy barrio incorporado al municipio de Segovia, del que dista ocho kilómetros, dependen otros dos de los barrios incorporados, Torredondo, con un padrón de 27 residentes (12 hombres y 15 mujeres), y Perogordo (17, de los que 12 son varones).
Si se pregunta a los mayores de Madrona dirán que nadie en el pueblo entiende que a finales de los años sesenta comenzasen las tramitaciones para anexionarlo a Segovia, lo que en un tiempo récord de pocos años, en torno a 1971, se consiguió en un momento en el que todavía resistía la dictadura y el llamado “desarrollismo” económico empujaba a la población rural hacia las grandes ciudades con industria, en el caso de los pueblos de Segovia hacia Madrid.
Sin embargo, esta localidad sigue manteniendo sus peculiaridades y su ambiente rural. Tiene todavía vecinos que se dedican a la agricultura y la ganadería, otros trabajan en Segovia y unos cuantos se desplazan a Madrid de lunes a viernes. La población que refleja el padrón continuo del INE es engañosa porque en las últimas décadas se han trasladado al pueblo familias jóvenes que no pueden permitirse un piso en la capital segoviana y todavía son muchos los naturales de Madrona que regresan casi todos los fines de semana y, sobre todo, en periodos vacacionales. Bien lo han podido comprobar los vecinos este verano y especialmente durante la semana cultural y en las fiestas de agosto, cuando casi se ha llegado a triplicar el número de residentes.
