Tras los incidentes de los últimos fines de semana en el barrio de San Millán, la asociación de vecinos asegura que los problemas de inseguridad y las molestias que ocasiona el ocio nocturno a los residentes: ruidos, orines, vómitos, consumo de drogas y alcohol en la calle, etc., lejos de solucionarse se han encallado e incluso se han incrementado tras la entrada en vigor de la Ley antitabaco.
Desde la asociación aseguran que se sienten indefensos ante la pasividad de las administraciones competentes: Junta de Castilla y León y Ayuntamiento de Segovia, ya que consideran que las denuncias presentadas, los expedientes abiertos —en su mayoría por el incumplimiento de la norma por establecimientos que se dedican al ocio nocturno—, caen en saco roto.
Su directiva indica que ha intentado en varias ocasiones obtener información directa de las administraciones sobre el número de sanciones relacionadas con las molestias que sufren los vecinos del barrio pero, sólo de forma indirecta, a través del Procurador del Común, que intervino ante sus quejas en 2009, pudieron saber que el número de sanciones apenas alcanzaba “el 1%” entre varios centenares de denuncias y expedientes abiertos.
“Se tramitan muy pocas y, cuando se sanciona, en algunos casos hemos sabido que no se pagan las multas”, añaden los directivos de la entidad vecinal, que incluso sospechan que las autoridades “ponen excusas; porque no es entendible que sostengan que los expedientes de la Policía están incompletos o tienen defectos de forma. ¿Siempre?”, se preguntan.
Otra cuestión que ellos mismos formulan y responden es “¿por qué no actúan las administraciones?”. Porque no quieren o tienen motivos espurios. Destacan, eso sí, el poder y los recursos de los que disponen algunos establecimientos asociados a la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), que a través de su asesoría jurídica hacen frente a cuestiones relacionadas con horarios de cierre y exceso de ruidos.
Por el contrario, los vecinos que a título personal han presentado denuncias por la vía judicial encuentran una barrera legal. “Por ejemplo, los jueces no consideran responsables a los establecimientos del ruido que generan los clientes a sus puertas”.
circuito y picaresca La Asociación de Vecinos de San Millán sostiene que dentro del barrio se ha generado un circuito de establecimientos y, como consecuencia, se produce un constante trasiego de personas durante toda la noche, no ya únicamente de los fines de semana, también entre semana “porque los universitarios salen a partir del martes, todos los días”.
De esta manera, señala, por un lado están los bares de copas, que tienen autorización para abrir hasta las 2.30 horas de la madrugada —límite que algunos sobrepasan con trucos como apagar la luz exterior y cerrar la puerta, mientras mantienen dentro a los clientes y la música “a tope”, dicen; además hay dos bocaterías, que acogen a los que salen de los citados bares de copas cuando cierran y, por último, directivos de la asociación han comprobado que un establecimiento ha modificado su licencia, pasando de bar de copas a bar corriente, “con lo cual puede abrir a las seis de la mañana y recibir a la gente que quiere seguir la marcha”. Admite la asociación de vecinos que “no todos los establecimientos incumplen reiteradamente la normativa pero sí son varios los que lo vienen haciendo desde hace años sin consecuencias para sus responsables”.
Los problemas relacionados con este ocio nocturno en el barrio no se quedan en las graves consecuencias que para la salud de los residentes tiene la falta de descanso nocturno, también son recurrentes daños en vehículos (rayones, roturas de espejos retrovisores…), suciedad, daños en el mobiliario urbano, puntos de venta y de consumo de droga, etc, según apuntan los vecinos.
Pero tanto el Procurador del Común como el Defensor del Ciudadano, han comprobado como de año en año se incrementan las quejas vecinales por las molestias ocasionadas por el ruido relacionado con establecimientos de ocio. Ya en su Informe Anual de 2009 el primero hacía mención expresa a la necesidad de la declaración de Zonas Saturadas en la ciudad de Segovia. La Junta adjudicó la elaboración de un Mapa de Ruido hace ahora un año, que debe estar entregado en el primer trimestre del año que viene. Sin embargo, la Asociación de Vecinos de San Millán apuntan a que ya han surgido discrepancias entre Ayuntamiento y Junta sobre este asunto.
