La plataforma de usuarios del transporte público que emplean habitualmente las líneas que unen Segovia con la estación de ferrocarril Guiomar de velocidad alta han expresado su decepción y malestar por la falta de información del Ayuntamiento sobre la posibilidad de que el nuevo pliego de adjudicación del servicio de autobuses urbanos introduzca cambios en las líneas y frecuencias que unen la capital con la estación.
En una nota de prensa, los usuarios reiteran los contactos iniciados por este grupo con los distintos responsables municipales, toda vez que a través de los medios de comunicación se conocieran distintas informaciones acerca de las actuaciones y previsiones del Ayuntamiento en torno al nuevo diseño del servicio de transporte público.
«En un primer momento tuvimos conocimiento de la existencia de una propuesta de variar los recorridos y frecuencias de varias líneas, entre las que se encontraban las líneas 11 y 12 – explica la plataforma- en la que se plantea la desaparición de una de ellas y el mantenimiento de la ogra con un recorrido que une ambas y una frecuencia de 15 minutos, lo que perjudicaría a una gran cantidad de viajeros que necesitan de puntualidades muy precisas».
Tras una campaña de recogida de firmas que en sus dos iniciativas consguió reunir cerca de 600, los usuarios volvieron a conocer por los medios de comunicación la intención municipal de no suprimir ninguna de las líneas; por lo que la plataforma solicitó una reunión con el concejal de Tráfico, Transporte y Movilidad Ramón Muñoz Torrero «sin que se haya obtenido respuesta por parte del mismo», asegura la plataforma en el comunicado.
Firmes en su empeño, los usuarios tramitaron la solicitud a través del Portal de Transparencia dirigida al Defensor del Ciudadano, lo que hizo posible una reunión con el concejal, en la que el edil «reconoció la problemática y las propuestas de solución».
Pese a ello, los usuarios señalan que «a dia de hoy no tenemos respuesta de la concejalía», y consideran que «la falta de información oficial, de transparencia y la negación a la participación ciudadana deja mucho que desear de un ayuntamiento que se considera democrático y participativo».
