CCOO y UGT convocarán, previsiblemente, una nueva huelga general por los recortes del Ejecutivo, la segunda contra el Gabinete de Mariano Rajoy, el próximo 14 de noviembre.
A falta de que esta fecha sea ratificada mañana en la reunión de los máximos órganos de gobierno de ambas centrales, la Confederación Europea de Sindicatos (CES) ha dado el primer paso en la esperada hoja de ruta hasta la huelga general al convocar una jornada de movilizaciones a escala europea para ese mismo día, coincidiendo con los paros generales en Portugal y Grecia, según indicó ayer la Confederación en un comunicado.
Fuentes sindicales señalaron que la intención de los representantes de los trabajadores es, desde el principio, coordinar una movilización con los países periféricos, los más golpeados por las reformas impuestas desde la UE, y, particularmente, hacer coincidir la huelga general con las de Portugal y Grecia.
Una vez ratificada la fecha por las centrales sindicales, las únicas organizaciones con capacidad para convocar un paro general en el seno de la Cumbre Social, esta plataforma dará el sí definitivo en el encuenetro de mañana.
De hecho, el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, adelantó el pasado martes en Bruselas, en el marco de las reuniones de la CES, que «es muy probable que esta misma semana se tome una decisión» en España y defendió que coincidiera con las movilizaciones a nivel europeo.
De llevarse a cabo, sería la primera vez que en España se plantean dos huelgas generales el mismo año, después de la que tuvo lugar el pasado 29 de marzo.
Por otro lado, la jornada de acción y solidaridad convocada por la CES para el 14 de noviembre incluirá paros, manifestaciones y otras acciones para expresar su «fuerte oposición» a las medidas de austeridad que están llevando, a su juicio, a la recesión. «Las medidas, lejos de reestablecer la confianza, solo sirven para empeorar los desequilibrios y fomentar la injusticia», añade el comunicado de dicha organización.
De convocarse finalmente, sería la séptima huelga de 24 horas de la historia de España. Si se llega a realizar otra, sería la tercera contra un Gobierno del PP y la segunda en protesta por las decisiones adoptadas por Mariano Rajoy.
Con la del pasado del 29-M, los representantes de los trabajadores pretendían conseguir echar para atrás la reforma del mercado laboral que se aprobó en febrero y que, según argumentan, abarata y facilita el despido.
Casi ocho meses después de su entrada en vigor, los sindicatos sostienen que la nueva normativa ha sido un fracaso y que solo ha servido para acelerar la destrucción de empleo.
