¿Y ahora qué? Después de un verano en el que el sector turístico ha tirado a duras penas de la economía segoviana y de una huelga general que prácticamente ha enterrado el clima de “paz social” que vivía la provincia en los últimos tiempos, los agentes sociales no esconden su preocupación ante la evolución del curso recién iniciado, aunque con diferencias destacables. Mientras los representantes empresariales se muestran menos pesimistas, dirigentes locales de UGT y de CCOO apuntan a meses de crecimiento del paro y de movilizaciones para defender los derechos adquiridos en años de bonanza económica.
Desde la patronal provincial, la Federación Empresarial Segoviana (FES), se hace un diagnóstico del curso pasado marcado por dos datos especialmente negativos: el incremento del paro y la destrucción de empresas. La FES, que califica de “muy duros” los meses anteriores, muestra especialmente su preocupación por los casi 1.200 menores de 25 años que en la provincia no tienen empleo. En cuanto al debilitamiento del tejido económico, señala que la crisis se ha cebado especialmente en los empresarios autónomos, que suponen alrededor del 90% del tejido productivo —de septiembre de 2009 al mes pasado casi 300 autónomos echaron el cierre a sus negocios en la provincia—.
Apunta también que, aunque todos los sectores integrados en FES han sufrido caídas de actividad, que van del 30 al 60%, la caída del empleo “ha sido mucho menor, lo que indica que los empresarios están haciendo un esfuerzo para no reducir plantilla hasta que resulta completamente inevitable”.
Para el curso actual, desde FES señalan que “queremos ser optimistas y contagiar ese optimismo e ilusión a los empresarios segovianos”. Afirma, eso sí, que a los problemas que han acentuado la crisis para el tejido productivo (falta de financiación, morosidad, caída de la actividad, etc), se ha unido el incremento de la economía sumergida y de la competencia desleal.
Y aunque dice que “casi todos los indicadores anuncian un año muy duro”, FES no cree que la actitud deba ser “de miedo o paralización, sino que los empresarios tenemos que volver a confiar en nosotros mismos”. Advierte que el modelo anterior está caduco y para empezar a avanzar hay dos objetivos muy claros: La innovación y la internacionalización. Apuestas ambas no sólo para grandes empresas sino también para pymes y autónomos, señala.
Para la patronal, Segovia “parte de unas condiciones más favorables que otras provincias del entorno, por su ubicación estratégica, por la indudable mejora de las comunicaciones por carretera y ferrocarril y por la misma configuración de su tejido empresarial”.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Tejedor, afirma que “en Segovia percibimos un cierto microclima empresarial que nos hace más resistentes a las crisis y más refractarios a los ciclos expansivos. Eso se sustancia en una lenta y aún escasa tendencia a la creación de empleo, pero tendencia”.
Otros indicadores, como la mejora de la actividad industrial o la recuperación de mercados, le lleva a un “moderado optimismo” de cara al curso entrante. Advierte también que deben combatirse las dificultades todavía existentes orientando el crecimiento hacia la internacionalización y la innovación.
Más pesimistas se muestran el secretario general de UGT, Salazar Calvo, y el secretario de organización de CCOO, José Luis Álvarez, que lejos de ver “brotes verdes” presagian más paro.
Calvo, que critica que se ha “demonizado” a los sindicatos, incide en los efectos negativos que, a su juicio, tendrá la reforma laboral, “con despido casi libre”. Sólo espera que la escasa pero dinámica industria de la provincia mantenga el empleo. Desde Comisiones, Álvarez cree que algunos pequeños empresarios aprovecharán la reforma para rescindir contratos y destaca también el difícil futuro que se está construyendo a los jóvenes.