El hogar de protección “El Pajarito Azul” es un centro de asistencia para niños y jóvenes discapacitados psíquicos y físicos de Nicaragua. La organización no gubernamental Nica (Nicaragua, Cooperación y Ayuda), se ocupa de financiar los gastos de este centro desde 1999 a través de donaciones. Este año el compromiso de Nica es garantizar la alimentación que consumen los más de 100 niños y jóvenes ingresados, cubriendo los gastos de los productos lácteos y derivados, carne de pollo, así como de las materias primas para la elaboración de alimentos de repostería por los propios escolares, que permite, con su venta, que el hogar ingrese parte de los recursos necesarios para su sostenimiento.
Para cumplir este objetivo, la organización solidaria cuenta, una vez más, con la ayuda de los segovianos que han sido convocados a acudir al rastrillo instalado este fin de semana en los locales de la parroquia de La Resurrección del Señor, en el barrio de Nueva Segovia.
La respuesta no ha tardado en llegar y poco después de abrir sus puertas la tarde del viernes, el mercadillo estaba lleno de colaboradores que fueron vaciando estanterías. Un movimiento que continuó con ritmo desigual a lo largo del lluvioso sábado vivido ayer. Pero el equipo de voluntarios de Nica, que en Segovia lidera Teresa Merino, ha repuesto fondos para recibir hoy a los visitantes que aprovechen la última jornada del Rastrillo.
Juguetes, libros, bolsos, collares, gafas de sol, ropa del hogar y de vestir, jabones, cuadros, botellas de vino y una tentadora carta de productos de repostería casera… son algunos de los regalos que han sido donados por particulares y que están expuestos para recaudar aportaciones para los centros infantiles en los que Nica trabaja. Hoy, jornada de clausura, el rastrillo estará abierto de 11 a 14 horas y desde las 16.30 hasta pasadas las 20.00 horas.
