Las calles del barrio de la Judería de Segovia fueron escenario ayer día 6 de julio de lo que fue la segunda edición de los San Fermines celebrados en la ciudad y que siguieron todo el ritual de la fiesta pamplonica con chupinazo, trajes blancos y pañuelos rojos, canto al santo patrón y encienrros con carretones de la empresa ‘Tirotateiro.
La iniciativa surgió de la Asociación Plaza Mayor, quien decidió trasladar nuevamente la fiesta a la ciudad tras el éxito de la celebración en la edición anterior.
Este año la fiesta tuvo como invitados especiales a la Asociación de Camareros, con lo que se buscó reconocer públicamente y ofrecer homenaje a la Becerrada de Santa Marta.
Tras la presentación realizada por el presidente de la Asociación Plaza Mayor y principal responsable de la organización de esta iniciativa, Francisco del Caño, se hizo entrega por parte del pintor segoviano, Lope Tablada, de un bonito cuadro a Alberto Cándido, quien asumió el papel de pregoneró y se encargó de inaugurar la fiesta con un bonito, alegre y emotivo discurso.
Entre la calle de Santa Ana y el corralillo del Rastrillo tuvo lugar, en un primer instante, el encierro de mayores. Momentos después, los más pequeños tomaron protagonismo y también pudieron disfrutar de la fiesta con su propio encierro de carretones.
En un ambiente festivo, se puso fin a la segunda edición de estos tan peculiares San Fermines Segovianos que como ya afirmaba en la presentación del evento el concejal de empleo, desarrollo y tecnología, Javier Giralte “mantienen viva a la ciudad y la llenan de diversión”.
