Los Príncipes de Asturias hicieron ayer en La Granja una clara defensa de la sensibilidad de los españoles sobre su legado cultural, y destacaron el papel que ejercen autoridades y habitantes en el cuidado y puesta en valor del Patrimonio nacional. Además, don Felipe recordó que nuestro país es la segunda nación «con mayor número de bienes inventariados y reconocidos como de valor universal excepcional».
Su Alteza Real fue el encargado de cerrar el acto de inauguración del Encuentro Internacional que durante dos días reúne en La Granja de San Ildefonso a altos responsables del Patrimonio Mundial en España, con el objetivo de analizar la situación actual y los retos ante el próximo 40 aniversario de la Convención de Patrimonio Mundial, Cultural y Natural.
Al encuentro, organizado por el Ministerio de Cultura, asistieron la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, la directora General de la Unesco, Irina Bokova, el presidente de Icomos, Gustavo Araoz, y la directora general de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), Julia Marton-Lefevre. También participó el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; y alcaldes de las ciudades patrimonio.
En su alocución, don Felipe se refirió a las ventajas sociales y económicas que conlleva la protección del patrimonio, una relación que bien se conoce en lugares turísticos como La Granja o Segovia capital y otra gran parte de la provincia, donde la principal prosperidad se basa en el turismo cultural. En este mismo sentido dijo que la gestión del legado «suscita la cohesión de la comunidad en la que se encuentra, estimula la responsabilidad social y empresarial, y multiplica la función de bienes históricos o naturales como fuente de prosperidad para la población de su entorno».
Pero el heredero de la Corona fue más allá y exigió responsabilidad a los políticos. En esta línea hizo un llamamiento a los responsables del cuidado y protección de los valores históricos y naturales, y dijo que el patrimonio «debe ser preservado, realzado y transmitido a las generaciones futuras».
En una de las salas del Museo de Tapices, y en presencia de la directora general de la Unesco, el heredero de la Corona agradeció el trabajo de la institución internacional a favor de la protección del patrimonio «como raíz de culturas, catalizador de la iniciativa social y como fundamento del diálogo y colaboración entre naciones».
El Príncipe, que estuvo acompañado por doña Leticia Ortiz, recordó que España cuenta actualmente con 43 bienes culturales y naturales, siendo el segundo país del mundo con mayor número de bienes incluidos, sólo por detrás de Italia.
El estado de todo este conglomerado será analizado por los expertos, que estudiarán cómo estimular a sus ciudadanos el respeto por los bienes culturales de cada Estado, que deben ser difundidos y transmitidos a las generaciones futuras.
El encuentro busca reconocer la enorme riqueza y diversidad de los bienes del Estado español, mantener el compromiso con su preservación y reforzar el espíritu de cooperación de la Convención de Patrimonio Mundial.
La Unesco también alaba a España.- La directora general de la Unesco, Irina Bokova, cuya intervención fue aplaudida por el Príncipe de Asturias, quien destacó al final de su discurso el “perfecto y dulce uso de nuestro idioma” como parte del patrimonio nacional, también alabó el papel de España en la conservación del Patrimonio. Bokova calificó a España como uno de los “socios más firmes de la Unesco” en el propósito de integrar la cultura y el desarrollo, y dijo que se ha consolidado como “punta de lanza” en esta labor.
Tampoco olvidó enlazar la importancia económica desde el punto de vista turístico al afirmar que el turismo “puede resultar beneficioso”, pero advirtió de que “exige un compromiso” por parte de autoridades y población local. En este sentido la búlgara Bokova reiteró la importancia que tienen las comunidades locales en la conservación de estos bienes, y dijo que además de “catalizador de la economía local”, el patrimonio es “vector de cohesión social”. A todas ellas y a las autoridades se brindó como colaboradora y dijo que la Unesco actúa como supervisora y presta asesoramiento a quien se lo solicita.
Por último la representante internacional emplazó a todos los asistentes a la próxima Convención Mundial del Patrimonio, que se celebrará el 16 de noviembre de 2012, y cuyos pilares son la «dedicación y la entrega” para estos fines.
