Los precios se han incrementado un 45% en España desde la entrada en vigor del euro en los mercados financieros en 1999, lo cual ha generado una gran pérdida de competitividad con respecto al resto de países europeos, según revela el informe Cesifo 2012 presentado hace unos días por la Fundación BBVA.
En concreto, el estudio remarca que existen grandes diferencias competitivas entre los países de la eurozona, y apunta que mientras que los situados al norte, como Alemania, experimentaron subidas de precios del 15%, los del sur, como Francia e Italia, registraron incrementos del 30%.
Así, apunta que solo naciones del Norte como Alemania, Luxemburgo, Austria o los Países Bajos mantuvieron su balanza por cuenta corriente en positivo entre 2005 y 2010, frente a los periféricos.
Del mismo modo, indica que la posición financiera externa neta de España se situó cerca del 100% de su Producto Interior Bruto (PIB) en junio de 2011, en torno al 95%, e insiste en que se trata de una de las mayores debilidades del país, fruto de la sobreinversión y la burbuja inmobiliaria.
Para uno de los autores del texto, el profesor del IESE Xavier Vives, esta diferencia de competitividad en el área de la moneda única, junto con la imposibilidad de devaluar la moneda, unida al detonante de la crisis financiera, es el origen del problema.
Sobre cúal es la solución a esta pérdida de competitividad de España, Vives señaló a título personal la posibilidad de bajar cotizaciones sociales y compensar esta pérdida de ingresos para el Estado con una subida del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). No obstante, remarcó que también sería necesario complementar todo esto con una reforma de la negociación colectiva para que no sea «inflacionista», de manera que los incrementos de los precios a causa del IVA no fueran «en espiral» a los de los salarios.
Asimismo, para el también autor del estudio Jan-Egbert Sturm, España ha dado pasos en la «dirección adecuada» al reducir costes laborales, que podrán ayudar a que la economía se recupere.
A nivel mundial, el análisis reconoce que las condiciones económicas se han deteriorado considerablemente tras el repunte experimentado en la primera mitad de 2011, y prevé que tras la caída en recesión de varias de las economías europeas la desaceleración de los países industrializados frene el dinamismo económico de los países emergentes.
Así, para este año prevé una contracción de entre un 0,3% y un 0,6% para economías como España, Francia e Italia ante la implementación de ajustes fiscales significativos.
Al pasar por caja.- Han pasado unos años desde la implantación de euro y de lo complejo que resultó en España retirar la peseta, moneda que, pese a todo, sigue estando en el pensamiento de los españoles mayores de 30 años. Tras un período de ensayos, en 2002 comenzó la transición en el país, aunque durante dos meses la nueva divisa convivió con la peseta.
El Gobierno explicó entonces el valor del precio de la recién estrenada moneda y de recordar que los precios no cambiarían con la conversión.
La apreciación popular no fue la misma, y llegaron las protestas por el llamado redondeo, que se produjo automáticamente en los bienes de consumo, y que provocó una cierta equivalencia psicológica entre ambas, aunque el cambio real del euro fuera de 166, 386 pesetas. Como consecuencia, al pasar por caja había que desembolsar el doble de lo previsto. Desde entonces hasta hoy el valor de los productos ha subido un 45%.
