Un grupo de padres de alumnos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) ha iniciado una campaña de recogida de firmas para solicitar la instalación de marquesinas en las paradas de los autobuses escolares con el fin de proteger a los estudiantes de las inclemencias del tiempo. La iniciativa, que ha sido impulsada esta semana, está teniendo una amplia respuesta a través de llamamientos en redes sociales y por el sencillo “boca a boca” entre los vecinos que está animando a acudir a los establecimientos donde se han distribuido las hojas con la petición popular.
La campaña está dirigida al Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma y se centra en solicitar la instalación de marquesinas, ya que la propuesta inicial de abrir espacios para cobijo de los alumnos no se ha materializado.
Los promotores de la iniciativa aseguran que unos doscientos estudiantes cogen todas las mañanas los autobuses de la línea escolar asignada por la Dirección Provincial de Educación, entre las 7.45 horas y las 8.00h., para acceder a los institutos de la capital segoviana donde cursan Educación Secundaria Obligatoria. Los alumnos del municipio están adscritos a los institutos ‘María Moliner’ y ‘Mariano Quintanilla’. Las paradas que estaban situadas en la travesía de Palazuelos han sido trasladadas este curso a la calle del Deporte, cerca del pabellón polideportivo Arroyo de la Vega, donde no hay ni “una mísera pared donde resguardarse del viento, la lluvia o la nieve, que en breve azotará nuestra localidad” según consta en el escrito de los padres recordando que el inicio del invierno está próximo.
En la petición vecinal también se asegura que tras la solicitud de una madre, efectuada el 23 de septiembre, el Ayuntamiento se comprometió a abrir por las mañanas el polideportivo para facilitar la espera de los estudiantes, pero cuando las lluvias otoñales han llegado la instalación municipal “no estaba abierta y algunos chavales subieron empapados a los autobuses”. La explicación que han recibido desde el Consistorio es que no hay personal disponible a esas horas para abrir el centro deportivo.
Además, los padres precisan que el pabellón está situado a varios metros de la parada de los autobuses escolares, por lo que los estudiantes “podrían ser olvidados” en el polideportivo.