Los ministros de Economía de la UE tratarán de cerrar hoy un acuerdo político sobre las modalidades de aplicación de la tasa a las transacciones financieras internacionales, una iniciativa que pretenden poner en marcha a partir del año que viene España junto a otros 10 Estados miembros, entre ellos Francia, Alemania e Italia.
«Estoy convencido de que tendremos un acuerdo político sobre la misma», aseguraba ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos. De hecho, el Gobierno español prevé que la tasa aporte unos ingresos de 640 millones de euros en 2015, según el programa de estabilidad remitido a Bruselas.
Sin embargo, otras fuentes europeas ven todavía lejos este compromiso y aseguraron que los ministros del ramo se limitarán a aprobar una declaración política, de cara a las elecciones a la Eurocámara del 25 de mayo, en la que detallen los puntos en los que hay consenso.
Por otro lado, el presidente del eurogrupo, Jeroen Dijsselboem, subrayó ayer en Bruselas que el bloque confía en la decisión de Portugal, cuyo Gobierno anunció que prescindirá de las ayudas financieras preventivas para su salida del programa de rescate de la Unión Europea. «Creo que han tomado la decisión correcta», comentó Dijsselbloem. Y es que el Gobierno luso de Pedro Passos Coelho decidió no solicitar otro crédito para después del 17 de mayo, fecha hasta la que se prolongaba la suma de 78.000 obtenida de Europa.
